Bayron Ortiz: La herencia que suena a típico
Para este joven talento, el reto actual del género es lograr que los panameños crean que su música típica también puede ser de exportación, como el vallenato, el merengue o la salsa
Con solo 20 años, Bayron Ortiz busca dejar su huella en la música típica a través de una fusión cultural poco común. Conocido en el ambiente como “El Talibán del Acordeón”, el joven, oriundo de Santiago de Veraguas y criado en Aguadulce, es uno de los fundadores y acordeonistas de “Los Parranderos del Típico”, conjunto que creó en 2024 junto a su compañero Eric Chiari, a quien conoció en un baile en el Maizón de Calobre.
Su historia es el cruce de dos mundos. Por parte materna, su familia es completamente árabe, de origen jordano. Por parte paterna, lleva la música en la sangre: es hijo de Jason Ortiz, timbalero de Osvaldo Ayala; nieto del conocido acordeonista Leoncio Ortíz y sobrino de Absalón “Chalo” Ortiz. Esa doble herencia marcó su visión artística. Aunque no habla árabe, Bayron estudia las melodías árabes con acordeón y asegura que hay una conexión ancestral directa. “El acordeón viene de Arabia, las notas típicas panameñas que utilizamos todos los días son las mismas que hace muchos años mis antepasados de Arabia utilizaban”, explica. Esa influencia le da un sello propio a su propuesta. Su conjunto, integrado mayormente por jóvenes coclesanos, apuesta por una música típica moderna, contemporánea, pero sin olvidar la raíz.
Tocan desde lo autóctono y lo clásico de Alfredo Escudero hasta un estilo propio influenciado por Nenito Vargas, Jonathan Chávez y Víctor Vergara. Para Bayron, la evolución del género no está solo en las letras, sino en los instrumentos. “Mi papá ha implementado muchas cosas en los timbales, como los toms (tambores sin borde), la caja y el bombo”, señala. Y aunque practica mínimo tres horas diarias de acordeón, también es multiinstrumentista, ingeniero de sonido empírico y estudiante de docencia en inglés.
ml | Bayron Ortiz no solo toca, también escribe. Con más de 15 temas inéditos compuestos, el líder de Los Parranderos del Típico vive el proceso es meticuloso: escribe la letra, busca la melodía que mejor le cae, cuadra todo y luego lo presenta a otros músicos. Su primer lanzamiento oficial es “Diez Dólar Na Más”, un corrido estilo “cortacacha” que nació de una anécdota real.
Practica mínimo tres horas diarias de acordeón, también es multiinstrumentista, ingeniero de sonido empírico y vive de la música.
El músico reside en Aguadulce, Coclé. Cursa el cuarto semestre de docencia en inglés.
Para este artista, componer es un refugio: “Lo que uno está pasando, uno lo refleja en la música”.
Es hijo único de padre y madre, pero tiene cuatro hermanos por parte de padre y dos por parte de madre.