Cuidado e higiene, claves para prevenir la dermatitis seborreica
Los signos de alerta incluyen caspa, parches con escamas, picazón, ardor, enrojecimiento y lesiones
Las altas temperaturas y la constante humedad que siempre caracterizan el clima panameño no solo están generando incomodidad en el día a día, sino que también pueden influir en la salud de la piel y el cuero cabelludo. Una de las afecciones que suele agravarse bajo estas condiciones es la dermatitis seborreica, conocida como caspa.
La dermatóloga Katherin Muñoz explicó que el calor y la humedad favorecen la producción de grasa en la piel y el cuero cabelludo, creando un ambiente propicio para que se intensifiquen los síntomas de esta condición. Entre los más comunes se encuentran la descamación, la picazón y el enrojecimiento de la piel.
La especialista señaló que “es importante diferenciar la caspa común de la dermatitis seborreica. Mientras la primera suele manifestarse como una descamación leve, la dermatitis seborreica puede presentar áreas rojizas cubiertas por escamas blanquecinas o amarillentas de aspecto grasoso, además de afectar otras zonas del cuerpo como las cejas, los lados de la nariz y detrás de las orejas”.
Mientras, la dermatóloga Ana Rosa De Gracia explicó que la dermatitis “afecta zonas con abundantes glándulas sebáceas como el cuero cabelludo, cara, área preesternal (pecho) e interescapular (espalda alta) y en los pliegues corporales.
“La dermatitis seborreica es una enfermedad benigna, se trata de una afectación que aún no tiene cura, por tal razón el objetivo principal es controlar los brotes y prevenir la aparición de nuevas lesiones”, enfatizó De Gracia.
En los niños también puede presentarse esta condición, aparece durante los primeros meses de vida debido a la influencia hormonal materna. Aunque desaparece de forma espontánea. En adolescentes y adultos, suele manifestarse mediante lesiones rojizas.
ml | Para controlar la dermatitis seborreica y la caspa en climas de humedad y calor, se debe utilizar champús antimicóticos con ketoconazol o ciclopiroxolamina al menos 2 veces por semana para frenar el hongo Malassezia.
Para que el paciente sienta menos el impacto de la enfermedad y pueda llevar una mejor calidad de vida, es importante acudir al dermatólogo para saber el manejo adecuado según localización y severidad.