El Rosh Hashaná abre un nuevo ciclo de reflexión
El pueblo judío se prepara para recibir el año 5787 con la celebración de Rosh Hashaná, una festividad que, además de marcar el inicio de un nuevo año, invita a la introspección, al reconocimiento de los errores y al compromiso de ser mejores personas.
El embajador de Israel en Panamá, Mattanya Cohen, explicó a Metro Libre que esta celebración comenzará al atardecer del 11 de septiembre de 2026 y culminará al anochecer del 13 de septiembre. La festividad se celebra durante el primer día del mes judío de Tishrei, asociado con la creación del mundo.
“Es una ocasión muy especial no solo porque iniciamos un nuevo año, sino también porque hacemos una introspección para ser mejores personas”, destacó Cohen.
Entre las principales tradiciones de Rosh Hashaná se encuentra el sonido del shofar, un cuerno de carnero que se hace sonar en las sinagogas como un llamado a despertar la conciencia y reflexionar sobre las acciones realizadas durante el año.
El embajador también contó que “en las mesas se sirve jalá, un pan tradicional que para esta ocasión suele prepararse en forma circular, en representación de la continuidad y el ciclo de la vida. También se consume granada, cuyos numerosos granos simbolizan la abundancia de buenas acciones y méritos. Otra costumbre es colocar una cabeza de pescado o de cordero sobre la mesa, como expresión del deseo de estar “a la cabeza” y no a la cola durante el nuevo año”.
Para Cohen, esta festividad también es una oportunidad para compartir un mensaje con Panamá. “Deseo que como la miel panameña este año sea dulce, con salud y bendiciones en todos los hogares panameños”, manifestó.
Mientras, el rabino Gustavo Kraselnik explicó que Rosh Hashaná también es considerado el “día del juicio”, en el que la creación pasa simbólicamente frente a Dios para dar cuenta de sus acciones. Por ello, es una jornada dedicada a la plegaria, la introspección y el arrepentimiento.
“Durante la celebración también es tradicional comer manzana con miel, como símbolo del deseo de tener un año dulce”, resaltó el rabino.