La música electrónica domina el festival de Coachella
Con veteranos consagrados como Fatboy Slim y artistas emergentes como la australiana Ninajirachi, el festival Coachella, que cierra este domingo en su segundo fin de semana en el desierto californiano, dedicó casi la mitad de su programación a músicos electrónicos.
La cita, tradicionalmente centrada en el rock, tuvo como principales figuras a Sabrina Carpenter, Justin Bieber y Karol G. Pero el género electrónico, que vive un boom tras el aislamiento de la pandemia de covid, dominó en los nueve escenarios en Indio, a unos 200 kilómetros al este de Los Ángeles.
“Es un testimonio del auge de la música electrónica en general. Gran parte es mucho más accesible. Además, hay muchísima colaboración e influencia electrónica en el pop, así que ahora se siente mucho más visible en todos los ámbitos”, dijo a la AFP el DJ sueco Adam Beyer.
El nuevo sacerdote de la música electrónica, Anyma, debutó el viernes con su muy esperado “ÆDEN”, después de que su actuación se cancelara el fin de semana anterior debido a los fuertes vientos.
“Me encanta, es como... un rave tras otro”, comentó John Good, uno de los asistentes, a la salida de la presentación de Nine Inch Noize, una colaboración de la banda de rock industrial Nine Inch Nails y el productor alemán Boys Noize.
El primer fin de semana del festival contó con una colaboración de Beyer junto al DJ neerlandés Armin van Buuren, una leyenda del “trance”, quien popularizó el subgénero entre el público mundial.
“El término ahora es muy amplio”, señaló Van Buuren a la AFP, en referencia a la música electrónica.
“Incluso temas de Sabrina Carpenter tienen algún tipo de percusión electrónica. Creo que la música electrónica se ha extendido y ha tenido impacto en todos los géneros musicales”, afirmó.
Los artistas, que estrenaron su colaboración “techno-trance” el año pasado en Europa, sostuvieron que la música electrónica “siempre estuvo ahí”.
Beyer y van Buuren coincidieron en que la línea divisoria entre los géneros electrónicos y los tradicionales se ha difuminado en los últimos años junto con los hábitos de escucha.
“La forma en que la gente consume música ha cambiado. Esta generación más joven ya no se acerca a la música a través de etiquetas de género estrictas, es más sobre el humor, la energía y el contexto,”, dijo Beyer.
“Los festivales y los conciertos a gran escala se han vuelto más inmersivos y orientados a la experiencia, y la música electrónica está hecha exactamente para este tipo de formato”, agregó Van Buuren.
Y un escenario como Coachella “se siente sumamente estimulante. Siempre es un desafío positivo”, apuntó.
- “Impredecible” -
La carpa Sahara, el escenario de Coachella dedicado a la música electrónica, abordó una variedad de subgéneros.
Una de las principales atracciones fue el DJ brasileño Mochakk, que a sus 26 años evita etiquetarse.
“El espacio me dice mucho, así que simplemente me dejo llevar por eso”, dijo a la AFP.
Influenciado por la MPB brasileña, la Tropicália, artistas como Caetano Veloso y Chico Buarque, Mochakk aseguró que diseñó “el espectáculo más ambicioso” de su carrera.
“Con la música electrónica creo que es esta mezcla de lo viejo y lo nuevo con lo que la gente conecta”, dijo.
“También lo abierta que es: puedes mezclar géneros en un solo set, cambiar de energía constantemente, mantenerlo impredecible. Eso hace que sea emocionante, y creo que probablemente por eso ha crecido tanto en todas partes””, comentó.
- “Techno-flamenco” -
Otra de las apuestas electrónicas de este Coachella fue el dueto MËSTIZA, formado por las españolas Belah y Pitty, quienes incorporaron su influencia flamenca, incluso con bailaoras en escena.
Las artistas recalcaron que en su España natal, lejos de ser criticadas han sido bien recibidas dado que su propuesta reinterpreta el flamenco, y lo trae a la actualidad.
“La música electrónica tiene algo muy particular y es que se entiende en todo el mundo”, señaló Belah. “No tiene fronteras”.
Pitty destacó que durante mucho tiempo costaba encontrar lugares donde se pudiera ir a escuchar este género.
“Pero se ha desarrollado de una manera brutal”, agregó. “Dando lugar, por ejemplo, a este cartel de Coachella”.