Sismo deja daños en iglesias y templos de varias provincias del país
El terremoto registrado el pasado 9 de octubre de 2026 ha ocasionado importantes afectaciones en templos, capillas e inmuebles religiosos de distintas regiones del país, según los informes preliminares recopilados por las jurisdicciones eclesiásticas, las inspecciones técnicas disponibles y los registros de las autoridades encargadas de la protección del patrimonio histórico.
Los reportes documentan daños de distinta consideración, que incluyen colapsos parciales de campanarios, grietas en muros y fachadas, desprendimientos de elementos arquitectónicos y afectaciones en cubiertas y espacios interiores. Algunas edificaciones presentan condiciones que requieren evaluaciones especializadas antes de determinar su seguridad y las intervenciones necesarias.
Diócesis de Chitré: importantes afectaciones en templos históricos
La Diócesis de Chitré, que comprende las provincias de Herrera y Los Santos, reporta numerosas afectaciones en iglesias, capillas e instalaciones parroquiales como consecuencia del terremoto, según la información recopilada por las comunidades y los responsables de esta jurisdicción eclesiástica.
Los daños incluyen colapsos parciales de campanarios, grietas en muros, desprendimientos de techos, deterioro de elementos arquitectónicos y afectaciones en imágenes religiosas, comprometiendo edificaciones de gran valor espiritual, histórico y cultural.
Entre los casos de mayor consideración se encuentra la Iglesia San Atanasio, en La Villa de Los Santos, que sufrió la pérdida del último nivel de su torre, caída de materiales y grietas en sus muros. Por su importancia histórica y la magnitud de los daños, requiere una evaluación técnica especializada.
En la capilla Santa Rosa de Lima, en Llano de Piedra, se reportó el colapso de una de sus torres, grietas en la estructura, daños en el cielo raso y fisuras en imágenes religiosas. Asimismo, la capilla San Sebastián, en La Colorada, presenta severas afectaciones, con desplome de partes de su estructura, acumulación de escombros, daños en el cielo raso y destrucción de la imagen del santo patrono.
La Iglesia Santo Domingo de Guzmán, en Parita, también sufrió el colapso parcial de su torre. De acuerdo con la evaluación preliminar del Ministerio de Cultura, los altares se mantienen íntegros y la cubierta de la nave no presenta daños visibles de consideración; sin embargo, la fachada y la torre requieren una inspección técnica especializada.
En la capilla San Pablo Apóstol, en Bajo Corral de Las Tablas, se reportaron grietas en su estructura y desplome de torres, mientras que la parroquia San Pedro Apóstol, en Los Pozos, presenta daños en su infraestructura.
También se identificaron afectaciones en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, en La Arena, y en la parroquia San Miguel Arcángel, en Monagrillo, aunque todavía no se dispone de información detallada sobre la magnitud de los daños.
En la parroquia Santa Librada, en Las Tablas, se registraron rajaduras; en la parroquia Santa Bárbara, en Las Minas, se reportaron daños estructurales; y en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en Santa María de Herrera, se informó sobre desprendimientos de parte del techo.
Asimismo, figura entre los templos afectados la parroquia Inmaculada Concepción de María, en Valle Rico de Las Tablas, cuya condición específica deberá precisarse mediante las evaluaciones correspondientes.
Amplían el registro de capillas e inmuebles parroquiales afectados
Un informe complementario de la Diócesis de Chitré amplía considerablemente la relación de inmuebles religiosos afectados e incluye numerosas capillas ubicadas en comunidades rurales de Herrera y Los Santos, lo que evidencia el alcance territorial de los daños ocasionados por el movimiento sísmico.
En la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Los Llanos de Ocú, el registro incluye las capillas de Cerro Agudo, Los Jaramillos, Zapotal, El Tijera y Cerro Largo. En la parroquia San Miguel Arcángel, de Monagrillo, se incorpora la capilla de Boca Parita.
En la parroquia Inmaculada Concepción de María, de Valle Rico, se identifican las capillas de Bayano, La Miel, Valleriquito y Nuario. Una de las relaciones más extensas corresponde a la parroquia San Pedro Apóstol, de Los Pozos, donde se reportan las capillas de Las Matas Abajo, Los Peladeros, La Llana Arriba, La Llana Abajo, El Cañafístulo, Las Pipas, Cerro de Paja, El Piro, Ojo de Agua, El Calabacito, La Canoa, El Chorrillo y La Loma.
En la parroquia Santa Librada, de Las Tablas, el registro comprende las capillas de la barriada Santa Isabel y Peña Rodá. Por su parte, la parroquia Santo Domingo de Guzmán, de Parita, incluye las capillas de Los Cantos, Llano de la Cruz, Valencia y El Ciruelito.
En la parroquia Santa Catalina de Alejandría, de Pedasí, se reportan las capillas de Los Asientos, Oria Arriba y El Toro, mientras que en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, de Guararé, se identifican las capillas de La Enea, Perales, Nalú, Llano Abajo y La Peña.
La relación también comprende la parroquia San Antonio de Padua, de Sabana Grande, con las capillas de El Capurí, La Mina, Sabana Grande Abajo, Las Guabas, Villa Lourdes y La Laja.
En la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, de Tonosí, se incluyen las capillas de Río Viejo, El Solar, Cañas, Flores, Aguas Calientes, Cambutal, El Joaquín, Río Güera, Guánico Arriba, La Pintada, Boca de Quema y La Cacica.
Igualmente, en la parroquia San José, de Pesé, se reportan las capillas de El Pájaro, Esquiguita, Peñas Prietas, Bahía Honda, Borrola, Bulungo, El Balillo, El Banco, Cascajalillo, El Ciruelo Arriba, El Cocuyo, El Hatillo, La Trinidad, Las Cabras, Rincón Hondo y Sabana Grande.
En la parroquia San Atanasio, de La Villa de Los Santos, la relación comprende las capillas de La Colorada, El Bijao, El Guayabal, San Luis, Santa Ana, Monagre, Las Lomitas, El Bongo, Los Olivos, Los Ángeles y La Espigadilla.
También se registran inmuebles de la parroquia San Sebastián, de Ocú, en las comunidades de Rincón Grande, La Arena, Las Guabas y La Raya.
En la parroquia San Juan Bautista, de Macaracas, figuran las capillas de Bombachito, Chupá, El Calabazo, Quema, El Guabo, Bajos de Güera, Chupaíto, La Mesa, Corozal Arriba, Corozal Abajo, El Pájaro, Güerita, El Tallo, El Cedro, Tumaco, El Tolú, Llano de Piedras, Los Higos, Botoncillos y Espino Amarillo.
En la parroquia Nuestra Señora del Santísimo Rosario, de Chitré, el reporte incluye el templo parroquial, la capilla de Guadalupe y el centro parroquial.
La Diócesis de Chitré continúa recopilando información sobre las afectaciones en sus templos y capillas. La relación presentada tiene carácter preliminar y deberá complementarse con las evaluaciones técnicas que permitan determinar la magnitud de los daños y las condiciones de seguridad de cada inmueble.
Estos espacios constituyen parte fundamental del patrimonio religioso, histórico y cultural de las comunidades de Herrera y Los Santos, por lo que su protección y recuperación requieren especial atención.
Diócesis de Santiago de Veraguas: ocho templos afectados
La Diócesis de Santiago de Veraguas reportó ocho templos afectados por el movimiento sísmico, de los cuales dos están clasificados en su informe como inmuebles con daños totales y seis con daños parciales.
Los templos señalados con daños totales son la Iglesia Parroquial de San Isidro Labrador, en Soná, y la Basílica Menor de Jesús Nazareno, en Atalaya.
Entre los edificios con daños parciales se encuentran la Catedral Santiago Apóstol, en Santiago de Veraguas, y los templos parroquiales de Mariato, Río de Jesús, Las Palmas, La Mesa y Montijo.
La diócesis también informó que la Iglesia de San Francisco de la Montaña, declarada patrimonio histórico, no sufrió daños a consecuencia del terremoto.
La clasificación de las afectaciones corresponde al reporte diocesano y se encuentra sujeta a las evaluaciones técnicas que determinen las condiciones estructurales y de seguridad de cada inmueble.
Diócesis de Penonomé: daños en la Catedral y otras edificaciones religiosas
De acuerdo con el informe preliminar presentado por la Diócesis de Penonomé, entre las edificaciones más afectadas se encuentra la Catedral San Juan Bautista de Penonomé, donde se registró la pérdida parcial de la sección superior de su torre más antigua, acompañada de desprendimientos de ladrillos y grietas en la fachada. La otra torre presenta inclinación y daños en la cúpula y la cruz, mientras que en el interior del templo se observaron desprendimientos de cielo raso, afectaciones en el coro y daños en las capillas del Santísimo y de las Criptas.
En la capilla San Antonio de Penonomé se reportaron grietas y fisuras en la fachada, desprendimientos de revestimientos, daños en sectores de la cubierta y afectaciones en algunas imágenes religiosas.
La parroquia San Juan Bautista de Antón presenta daños en el campanario, desprendimientos de materiales y grietas en las paredes laterales y el balcón del coro. Por su parte, en la parroquia San Juan Bautista de Aguadulce se identificó un área con condiciones de inestabilidad que requiere atención. Como medida preventiva, el perímetro permanece cerrado al público hasta contar con la autorización correspondiente del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Asimismo, el templo Nuestra Señora del Carmen de Pocrí registra desprendimientos de materiales y afectaciones visibles en la fachada y el campanario, mientras que la capilla San Juan Bautista de Río Grande presenta daños en el arco de acceso principal, la torre frontal, la cubierta y la sacristía, además de fisuras en las paredes interiores.
El informe también identifica afectaciones en la capilla Jesús Nazareno de Aguas Blancas, en Penonomé, que requiere una inspección para determinar el alcance de los daños.
En la parroquia Santiago Apóstol de Natá se reportó una grieta de trazado irregular en la parte superior de la fachada, con desprendimientos de revestimiento. Aunque el informe señala que la torre y el interior del templo no registraron afectaciones, el sector dañado presenta condiciones de inestabilidad, por lo que se mantienen medidas preventivas de seguridad.
En la cuasiparroquia Nuestra Señora de Lourdes, de Vista Hermosa, se observaron fisuras en paredes y en la parte frontal del templo, además de afectaciones en las instalaciones de sus oficinas. También se reportaron daños en la capilla San Sebastián de Cañaveral, con fisuras en la fachada y afectaciones en la torre, y en la capilla Virgen del Carmen de Los Uveros, donde se identificaron grietas en paredes y en el piso del área de cocina-comedor.
La parroquia Santiago Apóstol de Río Hato presenta fisuras y separaciones en elementos del cielo raso y en sectores próximos a los arcos interiores. El informe también documenta daños en una imagen de San Judas Tadeo.
En la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, de La Pintada, se reportó el desprendimiento de 28 láminas del cielo raso, mientras que otras 29 fueron retiradas debido al riesgo de caída. También se observaron fisuras en la edificación. La revisión contó con la participación de representantes parroquiales, Sinaproc, el Cuerpo de Bomberos y el municipio.
Por otra parte, la diócesis informó que el templo parroquial de San Martín no sufrió daños estructurales, según la información disponible.
El informe de la Diócesis de Penonomé advierte que las observaciones corresponden principalmente a registros fotográficos y reportes preliminares, por lo que no sustituyen las inspecciones presenciales ni los dictámenes estructurales especializados.
Diócesis de David: afectaciones en Remedios y Horconcitos
Los reportes recibidos de la Diócesis de David señalan daños en la parroquia Nuestra Señora de los Remedios, en el distrito de Remedios, donde se observaron hundimientos y grietas en la torre, así como inclinación de paredes hacia el exterior.
También se identificó como afectado el templo católico de Horconcitos, perteneciente a la parroquia Inmaculada Concepción, en el distrito de San Lorenzo.
Estos casos forman parte de los registros preliminares y requieren la correspondiente valoración técnica para precisar el alcance de las afectaciones.
Templos afectados en la Arquidiócesis de Panamá
En la Arquidiócesis de Panamá se vieron afectadas la parroquia San Carlos Borromeo, en San Carlos, cuya torre colapsó parcialmente y presenta riesgo de desprendimiento del resto de la estructura, y la parroquia San José de Chame, en Chame, que sufrió daños en gran parte de su estructura y el colapso de la torre.
Daños en iglesias del Casco Antiguo y Santa Ana
Entre los templos afectados se encuentra la Catedral Basílica Santa María la Antigua, donde se identificaron grietas y fisuras en paredes y arcos, particularmente en la Capilla del Santísimo y las naves laterales. También se reportaron afectaciones en la cúpula de la sacristía, desprendimientos de molduras en el coro, daños en elementos arquitectónicos de la fachada y grietas en las vigas de amarre del techo.
Una de las situaciones que requiere especial atención es la aparente inclinación de la campana de la torre sur, acompañada de agrietamientos en sus bases. Asimismo, se observaron daños de consideración en dos columnas de la fachada, que presentan pérdida de material y fisuras severas.
En la Iglesia de San José, las inspecciones documentaron grietas en arcos y revestimientos de las bases de columnas, además de la rotura de un ventanal y desprendimientos y desplazamientos de elementos del techo en el área del presbiterio. Los hallazgos requieren una revisión especializada de los arcos y otros componentes que pudieran presentar riesgos de desprendimiento.
La Iglesia de San Francisco de Asís presenta afectaciones de consideración, entre ellas grietas y fisuras en arcos, muros, columnas, viguetas y elementos de la fachada. También se identificaron desprendimientos de revestimientos, tejas y fragmentos constructivos, así como deterioro en elementos de la cubierta, las bóvedas y sectores próximos al presbiterio y al altar. El informe advierte sobre la necesidad de evaluar detalladamente las condiciones de estabilidad de la edificación.
En el Oratorio San Felipe Neri, los daños comprenden grietas y fisuras en bóvedas, muros, columnas y vigas, además de separaciones entre las bóvedas y los muros adyacentes. Estas afectaciones se observaron tanto en el interior del templo como en las áreas del patio y la torre del campanario.
Por su parte, la Capilla Santo Domingo de Guzmán, conocida también por su relación con el Arco Chato, presenta grietas y fisuras en algunos de sus muros. Uno de los hallazgos más relevantes corresponde al retablo del altar, donde se observó el desplazamiento y la inclinación de una pieza de su parte superior, situación que requiere atención especial para evitar mayores daños a este elemento patrimonial.
En la Iglesia de Santa Ana, las inspecciones identificaron grietas y fisuras en muros, columnas, vigas, arcos y fachada, además de desprendimientos de revestimientos y alteraciones en el cielo de madera. También se reportaron rajaduras en el área del campanario. El informe señala que la antigüedad del inmueble y su estado de conservación constituyen factores de vulnerabilidad que requieren una evaluación técnica especializada.
En la Casa Cural de la Iglesia de San José, la evaluación identificó grietas en los antiguos muros de calicanto de la planta baja, así como fisuras y desprendimientos de revestimiento en las fachadas frontal y lateral. También se observaron grietas en paredes interiores de bloques de cemento y en sectores de las plantas superiores.
Los daños de mayor consideración se concentran en los muros de calicanto ubicados en una esquina del edificio, donde se aprecia un desplazamiento del muro respecto a la acera pública y señales de posible hundimiento.
De acuerdo con el dictamen técnico, el inmueble se encuentra habitable bajo condición, sin evidencias de peligro inmediato de desplome. No obstante, requiere trabajos prioritarios de consolidación y restauración de los elementos deteriorados.
Prioridad: la seguridad y recuperación del patrimonio religioso
Los informes recibidos coinciden en señalar la importancia de efectuar inspecciones técnicas especializadas, particularmente en aquellas edificaciones que presentan colapsos parciales, grietas visibles, desprendimientos y posibles afectaciones en elementos estructurales.
Los templos y capillas representan un patrimonio que trasciende su valor arquitectónico. Son espacios de encuentro, celebración de la fe y memoria colectiva, vinculados estrechamente con la historia y la identidad de las comunidades panameñas.
La Iglesia católica en Panamá expresa su cercanía con las comunidades afectadas y reafirma la importancia de proteger la vida de las personas, atender las condiciones de seguridad de los inmuebles y procurar la conservación de estos lugares de culto.
Los datos presentados tienen carácter preliminar y podrán actualizarse conforme avancen las inspecciones y se reciban nuevos informes de las jurisdicciones eclesiásticas y las autoridades competentes.