Liverpool conquista la Copa de Inglaterra contra el Chelsea y sigue a por el pleno

  • AFP | Harvey Elliott usa una máscara de su compañero de equipo en el Liverpool Mohamed Salah.

      El Liverpool ganó este sábado la final de la Copa de Inglaterra, ganando al Chelsea en los penales (0-0; 6-5), logrando su segundo título de la temporada y optando todavía al campeonato y la Liga de Campeones.

      Vencedores de la Copa de la Liga, también contra los 'Blues' en los penales, los 'Reds' disputarán la final de la Champions League el 28 de mayo en el Stade de France, en París, contra el Real Madrid.

      El póker de títulos se complica por el campeonato, en el que el Liverpool está tres puntos por detrás del Manchester City y en desventaja en la diferencia de goles a tan solo dos jornadas para el final de la temporada.

      Para el Chelsea, esta es la segunda final perdida esta temporada, y la tercera final de Copa de Inglaterra consecutiva que acaba en derrota, después de perder contra el Arsenal (2020) y Leicester (2021).

      Los 'Blues' lograron ganar en febrero el Mundial de clubs FIFA y no terminarán el año con las manos vacías, después de una temporada muy agitada en el ámbito extradeportivo, con la venta del club al multimillonario estadounidense Todd Boehly a punto de oficializarse.

      Los dos equipos llegaban a esta final después de que ninguno de ellos hubiera hasta ahora logrado imponerse en campeonato (1-1 y 2-2). El antecedente de la final de la Copa de la Liga, también apuntaba a la máxima igualdad, después de llegar a penales tras empate sin goles.

      A pesar de la igualdad, el partido fue entretenido, con ocasiones para los dos equipos.

      - Luis Díaz omnipresente pero sin gol -

      Los principales argumentos de los 'Reds' en el ataque fueron el colombiano Luis Díaz y el portugués Diogo Jota, mientras que Christian Pulisic y Marcos Alonso crearon el peligro de los 'Blues', que jugaban en esta ocasión de amarillo con su segunda equipación.

      Díaz tuvo la primera ocasión clara del partido, después de lograr colarse detrás de la defensa del Chelsea gracias a un centro con el exterior de Trent Alexander-Arnold, pero el disparo del colombiano fue detenido por el guardameta Édouard Mendy y despejado por Trevor Chalobah (8).

      Díaz golpeó de nuevo pero sin precisión, con un tiro raso cruzado (52) y otros dos disparos que salieron desviados por poco (69 y 90).

      A siete minutos del final, el colombiano se vio frenado por el poste, y segundos más tarde, Andy Robertson también envió un disparo al palo.

      Diogo Jota, que entró a la media hora de juego para reemplazar a Mohamed Salah, con molestias físicas, tampoco estuvo acertado de cara al gol, más allá del penal marcado en la tanda.

      Su latigazo con el exterior para aprovechar un centro de Andy Robertson salió muy desviado por encima de la portería (45), y un disparo cruzado ya en la segunda parte tampoco fue entre los tres palos (60).

      - Mané no fue el heroe -

      Después de veinte primeros minutos muy delicados, en los que el Chelsea no lograba estar acertado en la salida de balón, las ocasiones empezaron a llegar para los londinenses.

      Pulisic, después de un centro de Mason Mount, cruzó demasiado su disparo (23) y un nuevo esfuerzo del estadounidense, bien servido por Romeu Lukaku (46), se topó con Alisson Becker. 

      El lateral español Marcos Alonso, siempre muy presente en el ataque, pudo haber sido el héroe del partido si no hubiera sido por una buena salida de Alisson (28). Más tarde, el español envió un disparo de falta directa al travesaño (48).

      Después del tiempo reglamentario, los 'Reds' sustituyeron también a Virgil van Dijk, que dejó su sitio a Joel Matip.

      A pesar de los cinco cambios efectuados por ambos equipos, los jugadores mostraron signos de fatiga, y la prórroga llegó a su fin sin cambios en el resultado.

      En los penales, el Chelsea falló su segundo disparo, con un lanzamiento al palo del español César Azpilicueta. 

      Sadio Mané pudo poner fin a la tanda con el quinto disparo, pero fue detenido por su compatriota Édouard Mendy, guardameta del Chelsea. 

      El atacante senegalés ha sido el héroe desde los once metros con su equipo nacional en dos ocasiones este año: en la final de la Copa África y en la repesca de clasificación al Mundial-2022, anotando en ambas ocasiones el penal definitivo.

      El fallo del senegalés alargo la tanda, y en el séptimo disparo de los 'Blues', Alisson Becker detuvo el disparo de Mason Mount. 

      El lateral griego Kostas Tsimikas no perdonó esta segunda 'bola de partido', y anotó el penal definitivo que dio al Liverpool su octava Copa de Inglaterra, la primera desde el año 2006.


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