Apadrinado por Nadal, la irrupción de Landaluce ilusiona al tenis español
La aparición del joven Martín Landaluce, gran revelación del Masters 1000 de Miami avanzando hasta cuartos de final, devuelve las esperanzas del tenis español de encontrar un compañero de viaje para Carlos Alcaraz.
El número uno mundial, ganador de siete títulos de Grand Slam con sólo 22 años, tomó el testigo de Rafael Nadal en la élite del tenis masculino pero a su lado no han despuntado hasta ahora otros compatriotas.
De las otras tres raquetas españolas en el top-100 de la ATP, Alejandro Davidovich (17) y Jaume Munar (35) todavía no han estrenado su palmarés mientras Roberto Bautista (89), de 37 años, ha alzado un único título desde 2022.
El relevo generacional debía garantizarlo una nueva camada encabezada por Martín Landaluce y Rafael Jódar, enormes promesas en su etapa de junior pero protagonistas de pocos titulares desde entonces.
Ninguno de ellos aterrizó en Miami entre los 100 primeros del circuito pero en estas últimas dos semanas ambos revelaron el potencial que atesoran.
Jódar, de 19 años, avanzó hasta la tercera ronda mientras Landaluce, de 20, dio dos pasos más hasta los cuartos de final.
Partiendo desde la fase previa, con el puesto 151 de la ATP, el espigado tenista madrileño derribó a su primer par de víctimas del top-20 (Luciano Darderi y Karen Khachanov) y se cobró venganza después de Sebastian Korda, el verdugo de Alcaraz.
El cuento de hadas de Landaluce concluyó el miércoles a manos de Jiri Lehecka, no sin antes dar una última muestra de garra sobreviviendo a nueve de las diez pelotas de break que tuvo el rocoso jugador checo.
"Hoy fue muy duro", reconoció el ganador. Landaluce "jugó de forma increíble, hizo golpes increíbles en momentos cruciales. Me costó manejarlo".
- "Un paso adelante" -
Desde la distancia, Rafael Nadal ha seguido con mucha atención la súbita eclosión de Landaluce, quien hasta Miami sólo había ganado dos partidos en su carrera profesional.
El gigante balear viene puliendo esta joya desde 2018 en su academia de tenis de Manacor. Cuatro años después de su ingreso, Landaluce se aupó como número uno junior y campeón del Abierto de Estados Unidos de esa categoría.
En 2024 logró su primera victoria como profesional, también en Miami frente a Jaume Munar, pero pocos destellos más dejó hasta el salto de esta semana.
"Ha dado un paso adelante", reconoció Nadal sobre su recorrido en el Masters 1000.
"Creo que tiene unos golpes espectaculares y tiene que ir mejorando una serie de pequeñas cosas que van a marcar la diferencia", apuntó Nadal, que el año pasado también vio como otra pupila, la filipina Alexandra Eala, se revelaba en Miami avanzando hasta las semifinales.
Landaluce, de su parte, también agradece el apoyo que ha recibido de los dos referentes de su país.
"Con Carlitos y con Rafa hablo de vez en cuando", explicó.
"Son dos personas muy agradables, siempre dispuestas a apoyar y a hacer que el tenis español siga creciendo. En estas últimas rondas no me dijeron nada, pero sé que están ahí, sé que están contentos por lo que estoy haciendo y espero seguir coincidiendo con ellos para aprender lo máximo posible", afirmó.
Con su 1,93m de altura, el tenis del rubio madrileño guarda mayores similitudes con el de torres como Juan Martín del Potro o Marat Safin que con el prototipo español, pero no por ello deja de sentirse parte de una tradición de resistencia sobre la pista.
"Todos los españoles intentan esto. Tienen ese espíritu de lucha. Ferrero, Ferrer, Nadal, Carlitos... Lo he estado viendo durante toda mi carrera y ahora estoy aquí, así que tenía que intentarlo", dijo el martes después de salvar una pelota de partido frente a Korda.
Tintín, como es apodado la perla española, tomó la raqueta a los nueve años bajo la influencia de sus padres y hermanos y actualmente compagina su carrera deportiva con estudios de Administración y Dirección de Empresas.