Condenan a hasta 26 años de prisión a acusados de matar al exrugbier argentino Aramburu
La justicia francesa condenó este viernes a hasta 26 años de prisión a los dos activistas ultraderechistas acusados de matar al exrugbier internacional argentino Federico Martín Aramburu en París en 2022, pero descartó que hubiera premeditación.
Este veredicto, al término de casi tres semanas de juicio, era muy esperado en Francia, país de residencia de Aramburu, y en Argentina, donde Los Pumas lucieron a inicios de septiembre camisetas negras con el lema "Justicia para Fede".
El jugador, con 22 partidos internacionales con la selección argentina de rugby, estaba desarmado cuando murió a los 42 años tras recibir varios disparos a raíz de una disputa en la terraza de un bar del centro de París, en la madrugada del 19 de marzo de 2022.
Por estos hechos, el tribunal de París impuso 26 años de prisión a Loïk Le Priol, un exmilitar de 32 años y autor confeso de los dos disparos por la espalda que mataron a Aramburu, y 19 años a su amigo Romain Bouvier, un exestudiante de 35 años que fue el primero en disparar.
Ambos se enfrentaban a cadena perpetua por asesinato y tentativa de asesinato con premeditación, pero el tribunal, formado por magistrados y jurado popular, descartó este último agravante. Las penas impuestas son menores a las solicitadas por la fiscalía: 27 y 20 años de prisión, respectivamente.
Horas antes de conocerse la pena, Loïk Le Priol pidió en su último turno de palabra clemencia y perdón a la familia del argentino, apelando incluso a la visita del papa León XIV a Francia iniciada este viernes.
"No sé si es una señal, pero espero que algún día encuentren la fuerza para perdonarme y que yo también encuentre la fuerza para perdonarme a mí mismo", insistió el principal acusado.
Su compañero de banquillo aseguró que "nunca" encontrará las palabras para expresar "el sufrimiento y la dignidad de la familia del señor Aramburu".
- "Dolor vivo" -
La familia de Aramburu contó con el apoyo de destacadas figuras del deporte, como el exrugbier francés Thomas Lievremont o la extenista y actual directora de Roland Garros, Amélie Mauresmo.
Le Priol y Bouvier, que vaciaron los cargadores de sus pistolas, mantuvieron durante el juicio que actuaron en defensa propia frente a Aramburu y su amigo y compañero de equipo Shaun Hegarty.
Aunque reconocieron el uso de las armas, la defensa alegó un trauma infantil en el caso de Bouvier y un trastorno de estrés postraumático en el de Le Priol.
Ambos acusados, exmiembros del movimiento de extrema derecha ya disuelto GUD y amantes de las armas, negaron en sus declaraciones ante el tribunal que quisieran matar al argentino.
Sin embargo, Hegarty, durante su testimonio en el juicio, acusó airadamente a ambos de intentar "eludir sus responsabilidades" y consideró que debían permanecer "el mayor tiempo posible en prisión".
María Codino Aramburu, la viuda del rugbier, reclamó al tribunal un veredicto que permitiera a sus tres hijos "construir sus vidas como adultos". "El dolor llegó a nuestras vidas el 19 de marzo", "un dolor vivo, cambiante" y cotidiano, declaró.
La entonces novia de Le Priol fue condenada a tres años de prisión, de los cuáles seis meses de obligado cumplimiento, por disimular pruebas y alterar la escena del crimen. Un católico ultraconservador de 37 años recibió una pena de tres años de libertad condicional por ayudar a Bouvier en su breve huida.