El esquí de montaña logra luz verde definitiva del COI para Los Alpes 2030
El centenar de miembros del Comité Olímpico Internacional, reunidos este jueves en sesión extraordinaria, aprobaron la reinscripción en el programa de los Juegos Olímpicos 2030 del esquí de montaña como "deporte adicional", después de su exitoso debut en Milán-Cortina.
Reunidos en Lausana para examinar los proyectos iniciados hace un año por la nueva presidenta Kirsty Coventry, los miembros del cenáculo olímpico han ratificado, sin sorpresa, la decisión tomada el 10 de junio por la comisión ejecutiva.
Hace unas semanas, los organizadores de los Juegos Olímpicos 2030 (Cojop) habían propuesto el esquí de montaña como único "deporte adicional", añadiendo pruebas individuales al esprint y al relevo mixto ya presentes en Milán-Cortina, en febrero de 2026.
El Cojop había señalado que el esquí de montaña, "heredero de una larga tradición alpina, vive hoy un notable auge impulsado por el creciente atractivo de los deportes de resistencia y por una práctica más auténtica de la montaña".
El esquí de montaña, también conocido como esquí de travesía o esquí-alpinismo, hizo su debut olímpico este año en Milán-Cortina, en la ciudad de Bormio (Italia), y Francia es una de las grandes potencias de esa disciplina: se llevó el oro en el relevo mixto con Emily Harrop y Thibault Anselmet, que en el esprint individual se colgaron plata y bronce, respectivamente.
El también llamado "skimo" exige que los deportistas, compitiendo codo con codo, afronten ascensos tanto con esquís como a pie antes de descender sobre los esquís.
Este deporte dio también las únicas alegrías a España en Milán-Cortina 2026, con un oro para Oriol Cardona en el esprint individual, el primer título olímpico de invierno del país desde el logrado por el esquiador Paquito Fernández Ochoa en Sapporo 1972.
Cardona se colgó además un bronce en el relevo mixto junto a Ana Alonso, que fue igualmente bronce en el esprint individual femenino.