Evenepoel se toma la revancha ante Skjelmose en la Amstel Gold Race
Remco Evenepoel conquistó este domingo en Valkenburg la Amstel Gold Race al imponerse en un esprint a dos a Mattias Skjelmose, ganador de la prueba el año pasado.
Ante la ausencia del esloveno Tadej Pogacar, el belga, tercero el año pasado, asumió su estatus de gran favorito y se tomó la revancha ante el danés firmando su séptima victoria esta temporada, la 74ª de su carrera.
Vencido al esprint en 2025 por el danés y por "Pogi", el Pequeño Caníbal se presentó "motivado y con un poco de sed de revancha" en la salida de la única clásica neerlandesa del calendario, que celebró su 60ª edición.
"Es una gran victoria en una de mis pruebas favoritas, que está justo por debajo de los (cinco) Monumentos del ciclismo. Gestioné mucho mejor mi esprint que el año pasado", celebró el doble campeón olímpico de París 2024.
- Impulso para la Lieja-Bastoña-Lieja -
Perfectamente colocado por sus compañeros del equipo Red Bull-BORA-Hansgrohe, que impusieron un ritmo infernal durante la primera parte de la carrera, Evenepoel nunca abandonó las primeras posiciones del pelotón a lo largo de los 257 kilómetros.
Como ya había hecho 48 horas antes en la Flecha Brabanzona, el francés Romain Grégoire dinamizó la carrera al acelerar en el Kruisberg a 42 kilómetros de meta, provocando una escapada de cinco hombres, reducida después a tres unidades tras la caída de Kevin Vauquelin y Matteo Jorgenson unos cientos de metros más adelante.
En el penúltimo ascenso al Cauberg (900 m al 7%), auténtico juez de paz de la carrera, Grégoire no pudo seguir a sus dos rivales, que se jugaron la victoria al esprint sin atacarse en los últimos 30 kilómetros, pese a la presencia de varias dificultades.
El francés Benoît Cosnefroy completó el podio por delante de su compatriota Gregoire.
"Significa mucho. Quiero decir... he tenido un mes de abril bastante bueno con (quinto en) Cataluña, (tercero) en Flandes, pero conseguir una victoria siempre es un poco diferente", dijo Evenepoel.
"Tenía mucha confianza. Me sentí mucho mejor que el año pasado en el final. Creo que también se vio en el esprint que mi esprint fue mucho mejor, que todavía me quedaba algo", agregó.
La victoria supone un buen síntoma para la Decana de las clásicas, Lieja-Bastoña-Lieja, donde el belga se encontrará en su camino el próximo domingo con Tadej Pogacar, pero también con el fenómeno francés Paul Seixas.