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Ingebrigtsen contra Kerr, un pulso de alta tensión

05 de agosto de 2024

El vigente campeón olímpico noruego Jakob Ingebrigtsen y el campeón mundial británico Josh Kerr se enfrentarán el martes en la final de 1.500 metros del atletismo de los Juegos de París, después de meses de declaraciones desafiantes.

Ingebrigtsen y Kerr no son amigos y no lo disimulan. Por eso no solo está en juego la medalla de oro del 'milqui', sino ganar una batalla personal que empezó hace ya muchos meses.

El noruego, de 23 años, tiene un palmarés espectacular [un oro olímpico, dos títulos mundiales y seis europeos], pero en los dos últimos Mundiales se ha topado con dos escoceses, perdiendo en Eugene-2022 ante Jake Wightman y en Budapest-2023 contra Josh Kerr.

Esa última derrota hizo mucho daño a Ingebrigtsen, que no deja desde entonces de enviar mensajes a través de los medios de comunicación.

"Es difícil considerar como un rival a alguien que no participa en ninguna carrera. Se le recordará como el británico que nunca corría", afirmó a la prensa noruega antes de estos Juegos Olímpicos al ser preguntado por Kerr.

"Yo lo que quiero es disputar el mayor número de carreras posible, quiero dar espectáculo e ir rápido, eso es lo que a mí me gusta", dijo.

- Rivalidad mediática -

Es cierto que Ingebrigtsen se deja ver sobre el tartán mucho más que Kerr, pero el noruego ha exagerado un poco: su enemigo escocés también compite e incluso le ganó en mayo en Eugene (Oregón, Estados Unidos), en una carrera de la milla (1.610 metros).

"Somos dos competidores muy fuertes y los dos queremos ser los mejores del mundo. Eso no va a cambiar. Poco importan los comentarios o las declaraciones fuera de contexto", había indicado antes de la carrera el escocés de 26 años, durante una conferencia de prensa compartida en la que los dos atletas no se cruzaron la mirada.

"Quiero ser el mejor del mundo. Lo conseguí el año pasado y quiere seguir siéndolo. Eso puede molestar a alguien o irritar a los competidores, es normal, todos intentamos estar en lo más alto", añade.

Su rivalidad naciente tiene incluso un efecto benéfico para el atletismo en términos de enganche para el espectador y añade sal a la final olímpica, donde hay otros nombres como el neerlandés Niels Laros o los estadounidenses Yared Nuguse y Cole Hocker que confían en no ser simples figurantes.

- "Brutal" -

"Podemos esperar el 1.500 metros más brutal que este deporte haya vivido desde hace mucho tiempo", consideró Kerr a la prensa británica antes de los Juegos Olímpicos.

"Estoy preparado, creo que todos lo estamos. Desde hace un año o dos hay muchas palabras y tengo ganas de solucionar esto de una vez por todas el martes, haciendo mi mejor carrera. Voy a demostrarlo en la final", sentenció.

Ingebrigtsen tampoco se esconde. "Es una competición, no estamos aquí para hacer amigos. Pero creo que tenemos que respetarnos unos a otros, por el trabajo que cada uno realiza", dice sobre esta rivalidad.

Después de los 1.500 metros, Ingebrigtsen tiene previsto afrontar los 5.000 metros, una distancia que no disputó en los Juegos de Tokio y donde es el vigente doble campeón mundial.

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