"Mi futuro está en Enhanced", dice el nadador mexicano Miguel de Lara
Tras ser parte de la edición inaugural de los Enhanced Games, el nadador olímpico mexicano Miguel de Lara dijo a la AFP que quiere enfocarse en esta competición que ha disparado la polémica en el mundo del deporte por su promoción del dopaje.
De Lara, de 31 años, finalizó en el cuarto y último lugar de las pruebas de 50 y 100 metros braza en el evento celebrado en Las Vegas (Estados Unidos).
El atleta de Torreón aseguró estar "cien por cien" satisfecho con la experiencia en los Juegos Mejorados, cuyos participantes pasaron cuatro meses de entrenamientos combinados con un programa de consumo de sustancias prohibidas por los Juegos Olímpicos.
Dos años atrás, De Lara había cumplido su sueño olímpico al debutar en los Juegos de París 2024, en los que fue eliminado en semifinales de los 200 metros braza y descalificado en la primera serie de los 100 m braza.
Consultado sobre si planea regresar a las reglas olímpicas para competir en Los Ángeles 2028, De Lara respondió con un rotundo: "No".
- "Poder vivir" del deporte -
"Creo que mi futuro está aquí en Enhanced", dijo sobre esta competición deportiva que promueve y comercializa productos para la mejora del rendimiento.
"Es un sueño hecho realidad, la verdad. Uno como atleta quiere saber qué tan lejos puede llegar y quiere poder vivir de esto, que es lo que nos apasiona, y Enhanced nos está dando la oportunidad de hacer eso", expuso.
El mexicano recibió un total de 100.000 dólares por sus resultados en las dos carreras, mientras el estadounidense Cody Miller, ganador en ambas pruebas, se embolsó 500.000 dólares.
El griego Kristian Gkolomeev fue el único que se llevó el gran cheque de un millón de dólares por bajar el tiempo de un récord mundial, el de los 50 metros libre.
- 100.000 dólares de premio -
De Lara, en cambio, no logró superar sus mejores marcas personales en la piscina del lujoso recinto deportivo construido para la ocasión en el Resorts World de Las Vegas.
En los 50 m braza el mexicano registró un tiempo de 27.82 segundos, superior a su mejor actuación anterior (27.38).
En los 100 m paró el cronómetro en 62.86 segundos, también por encima de su mejor marca de 60.14.
Además de sustancias para mejorar el rendimiento, los nadadores estaban también autorizados a emplear los "supersuits", los bañadores que hicieron posible que se batieran varios récords mundiales en los Juegos de Pekín 2008, posteriormente prohibidos.
De Lara, doble medallista de bronce en los Juegos Panamericanos, abrazó este proyecto como una oportunidad para reactivar su carrera.
Tras sus decepcionantes resultados en París dijo haber recibido una ola de comentarios negativos que tuvo que trabajar con su terapista.
El pasado enero anunció su incorporación al grupo de deportistas de la primera edición de los Enhanced Games, en medio del enorme rechazo que generó el evento entre autoridades deportivas y médicas, preocupadas por los efectos a largo plazo de las sustancias que consumieron los atletas.
- "Me reinventé" -
De Lara explicó su decisión durante el campamento de entrenamiento de cuatro meses en Abu Dabi, en el que los participantes recibieron combinaciones de testosterona, hormona de crecimiento humano, péptidos y esteroides anabólicos.
"Toqué fondo. Estuve en el sofá dos semanas, repensando mi vida, mis decisiones. ¿Ya era demasiado mayor? ¿Debía seguir adelante o no? Decidí que sí", dijo en un vídeo en redes sociales.
"Decidí ser sincero conmigo mismo. No era un olímpico, no era suficiente. Tenía que convertirme en otra persona. Simplemente me reinventé", afirmó.
Cumplida su primera experiencia el domingo, el mexicano ya tenía la vista puesta en las próximas ediciones: "Quiero estar en Enhanced tanto como me lo permita".