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¿Quién es Maja Chwalinska, la invitada sorpresa en semis de Roland Garros?

03 de junio de 2026

Un año después de la epopeya de la francesa Loïs Boisson (del 361ª a semifinales), ha sido la polaca Maja Chwalinska (114ª) quien se ha enfundado el traje de gran revelación alcanzando la penúltima ronda de Roland Garros.

- Novata en la élite -

Sin haber entrado nunca en el top 100 a sus 24 años, la nacida en Dabrowa Gornicza, en las afueras de Katowice (sur de Polonia), no está acostumbrada a desempeñar un papel protagonista en los torneos del circuito WTA.

Antes de Roland Garros, Chwalinska solo había logrado meterse en un cuadro final en 2026 en el circuito principal, en febrero, en el WTA 250 de Cluj-Napoca, donde alcanzó los cuartos de final.

El resto de la temporada lo había pasado en el circuito secundario, donde en abril ganó el torneo sobre tierra batida de Oeiras, en Portugal.

Con algo más de 864.000 dólares en premios en torneos desde el inicio de su carrera, la 114ª del mundo ha acumulado una dotación más de cinco veces inferior a la de la rusa Diana Shnaider (5,174 millones de dólares), segunda jugadora con menos ganancias entre las ocho cuartofinalistas en París.

De hecho, bromeó sobre ello tras su victoria en tercera ronda contra la griega Maria Sakkari: "Espero tener suficiente dinero" para unas cuantas noches de hotel más en París, sonreía la polaca.

"Sé que he ganado mucho dinero" por llegar tan lejos en Roland Garros, "pero no me lo ingresarán en la cuenta de inmediato, recen por mí", lanzó al público de la pista Simonne-Mathieu.

- Superviviente de la depresión -

Entre 2019 y 2021, Chwalinska luchó contra una depresión. "Lo que más me gustaba se convirtió de repente en una fuente de sufrimiento", contaba en junio de 2022 en la web de la WTA.

"Asociaba el tenis con presión, estrés y lágrimas", lo que la convenció de hacer una pausa en su carrera entre julio y septiembre de 2021.

De vuelta a casa de sus padres, la zurda fue reconstruyéndose poco a poco. "Ya no soy tan exigente conmigo misma", relata.

"Antes, cuando pegaba una mala derecha, me repetía que era malísima. Ya no me flagelo".

Chwalinska retomó finalmente su carrera a comienzos de octubre de 2021, en el circuito ITF (la tercera división del tenis profesional). Volvió a saborear la victoria a finales de noviembre, en la primera ronda de un torneo ITF en Milovice, en la República Checa.

- Contemporánea de Swiatek -

Antes de que Chwalinska brillara en París, una compatriota también nacida en 2001 le había marcado el camino: la número 3 del mundo Iga Swiatek, cuatro veces campeona de Roland Garros.

"Nos conocemos desde que tenemos diez años", explicó Chwalinska tras su victoria en tercera ronda.

En juniors, en 2017, las dos jugadoras llegaron a la final del Abierto de Australia.

Según la WTA, también debutaron en el circuito profesional en el mismo torneo, el ITF de Zawada (Polonia) en 2015, y lograron su primera victoria profesional en el ITF de Torun en 2016.

"Efectivamente tenemos una larga historia en común", confirmó Chwalinska en París.

Swiatek "es una gran campeona y una enorme fuente de inspiración para todos nosotros en Polonia".

Al situarse en torno al puesto 30 del ranking mundial gracias a su clasificación a las semifinales de Roland Garros, Chwalinska podrá disputar ahora los mismos torneos que su compatriota.

- Zurda de juego atípico -

Dejadas, globos, golpes planos, slices: en París, la zurda Chwalinska se ha distinguido por la excepcional variedad de su juego, en una época en la que la mayor parte de las jugadoras se apoyan exclusivamente en el saque y en la potencia.

"Siempre te da bolas diferentes, así que es difícil anticiparse y adaptarse", declaró el lunes la francesa Diane Parry, su víctima en octavos de final.

"Con todos los respetos hacia ella, es un estilo de tenis que resulta más eficaz sobre tierra batida", comentó Maria Sakkari al medio griego SDNA.

"En otras superficies no puedes jugar tan fácilmente de esa manera".

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