Tras 50.000 km, cruzar el Canal de la Mancha es el último reto de un aventurero británico
Un aventurero británico que lleva 28 años viajando debe enfrentar un obstáculo inesperado: encontrar la manera de cruzar el Canal de la Mancha, ya sea a pie o a nado, después recorrer 50.000 kilómetros desde Sudamérica sin utilizar ningún medio de transporte.
"Pensábamos que teníamos permiso para nadar" hasta Reino Unido, "pero en realidad no", explicó a la AFP Karl Bushby, exparacaidista del ejército británico de 57 años, mientras continuaba su caminata hacia el Cabo Blanc Nez (Pas-de-Calais), frente a los acantilados de la costa inglesa, donde se espera que llegue este fin de semana.
El hombre esperaba inicialmente atravesar a pie un pasillo del túnel bajo el Canal de la Mancha, pero no recibió la autorización, dijo.
Por eso, se decidió a nadar unos 30 kilómetros entre Calais y Dover, aunque "lo odia".
Confiesa estar en un estado de "semipánico", pero dice que aún espera que el lío administrativo se resuelva antes del 1 de octubre, ya que después "será demasiado tarde" desde el punto de vista meteorológico.
Al lanzarse al agua en noviembre de 1998, el entonces joven se había fijado dos reglas inquebrantables, sobre todo para demostrarle al mundo que "era posible".
Es decir, "no usar ningún medio de transporte para avanzar" y "no regresar a casa", cerca de Hull (norte de Inglaterra), "antes de llegar caminando o, en este caso, nadando", recuerda mientras empuja la carretilla con todas sus pertenencias.
En tres décadas, el británico ha interrumpido su recorrido en varias ocasiones.
Moscú le negó durante mucho tiempo una visa, ya que no le gustó que cruzara a pie, junto con un estadounidense, el estrecho de Bering que separa Alaska del Lejano Oriente ruso, algo que, según él, "nadie había hecho antes que ellos".
Entre el visado, la crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19, le han costado en total unos 14 de sus 28 años de viaje, según calcula.
En esas ocasiones, abandonaba la ruta, viviendo por ejemplo en México, y luego, una vez que la situación se resolvía, retomaba el viaje exactamente en el mismo lugar donde lo había interrumpido.
Ahora que se acerca a Inglaterra, Bushby recuerda con nostalgia los inicios de la aventura, el ascenso por los Andes o el difícil paso por la selva del Darién, entre Colombia y Panamá.
"Luego uno envejece y se convierte en algo así como un trabajo", agrega Karl Bushby, quien es protagonista de un documental que se está preparando.
Una vez finalizado el viaje, planea dedicarse al documental y a dar conferencias.
Luego tendrá que reincorporarse "al mundo de los adultos", "encontrar un trabajo" y "ganarse la vida", dice. ¿Y si el Canal de la Mancha sigue siendo infranqueable? "Entonces, viviré en Francia hasta el final de mis días", dice.