Alza en precios del combustible afectaría el transporte y comercio
Empresarios y economistas abogan por priorizar la estabilidad macroeconómica, proteger a los sectores más vulnerables por la volatilidad de los precios del combustible y mantener señales claras al mercado ante una posible alza
El aumento en los precios del petróleo producto del conflicto bélico en Medio Oriente preocupa al sector comercial panameño, que no descarta un impacto negativo en el mercado. El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Juan Arias, explicó que el incremento en los precios del crudo y la alteración en las rutas del transporte marítimo elevarán el costo de los combustibles.
“Como panameños tenemos que estar pendientes del tema del combustible, que es probablemente en lo que más nos veremos afectados; pero no podemos adelantarnos a los hechos y preocupar a la ciudadanía hablando de aumentos de precios si eso aún no es una realidad”, explicó el empresario.
Arias explicó que la alteración se basa en que Panamá no tiene una refinería y la mayoría del combustible lo recibe de países que ahora están en conflicto. “Por razones obvias debe aumentar el petróleo; ya lo estamos viendo en los mercados internacionales. El segundo sector afectado sería el transporte, no solamente por el costo adicional en el combustible de los barcos, sino porque las rutas van a tener que ser alteradas para poder llegar a destinos como Panamá. Aunque el Canal de Panamá podría verse beneficiado por ajustes de rutas. Tenemos que ver cuánto tiempo va a durar esta guerra”, enfatizó el presidente de la CCIAP.
Sobre las previsiones ante este escenario, la Secretaría de Energía precisó que lo ocurrido este fin de semana incorporó una prima de riesgo en el petróleo, lo que normalmente presiona al alza los combustibles. “Esa prima de riesgo es un extra en el precio que el mercado paga cuando aumenta la incertidumbre: no necesariamente porque ya falte petróleo, sino porque crece la posibilidad de que se encarezcan o se interrumpan rutas, fletes y seguros, o que haya restricciones a la oferta. Si la tensión baja y no se materializa una afectación real, ese extra puede disiparse; si la tensión se sostiene o escala, tiende a mantenerse”, aclaró.
La institución afirmó que el efecto en Panamá no es instantáneo, porque los precios de venta al público se ajustan por periodos. “Todavía es temprano para cuantificar cuánto se trasladará al mercado local”, aclaró la Secretaría.
“Un posible aumento en el precio del petróleo tendría un eventual impacto en tres segmentos: hogares, empresas y gobierno que deben tomar ciertas acciones”.
“Panamá debe revisar continuamente la estructura impositiva del combustible si la presión es muy alta, la clave está en medidas focalizadas y sobre todo temporales”.
“El mecanismo de ajuste quincenal actúa como un amortiguador natural. Esa ventana debe utilizarse para monitorear inventarios y coordinar con distribuidores”.
“Las medidas de mitigación van desde la vigilancia gubernamental para evitar la especulación de precios e incentivos para aumentar las reservas de las importaciones”.
AFP | Los precios del gas y del petróleo siguieron subiendo ayer, en el cuarto día del conflicto israelí-estadounidense con Irán, que ha provocado la paralización del estrecho de Ormuz y amenaza directamente infraestructuras energéticas en esta región clave para los hidrocarburos.
El barril de crudo Brent superó los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024. Terminó la sesión con un incremento del 4,71%, hasta los 81,40 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate, cerró a 74,56 dólares (+4,67%).
Por su parte, el gas europeo llegó a cotizar por encima de los 65 euros el megavatio hora, un nivel no visto desde enero de 2023.
Los operadores “empiezan a tomar conciencia de que el riesgo de una escalada prolongada en la región es muy alto”, señaló Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management.
El tráfico marítimo está paralizado en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella por el que transita alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) del mundo.