Rebelión conservadora contra Johnson ante la debacle del Brexit y el coronavirus

Entre el rebrote de covid-19, las difíciles negociaciones posbrexit y la economía amenazada, los tiempos son duros para el primer ministro británico Boris Johnson, a...
  • Boris Johnson asiste a un acto por el 80 aniversario de la Batalla de Inglaterra, el enfrentamiento aéreo con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, el 20 de septiembre de 2020 en la abadía de Westminster, en Londres

Entre el rebrote de covid-19, las difíciles negociaciones posbrexit y la economía amenazada, los tiempos son duros para el primer ministro británico Boris Johnson, a quien su propio campo, cercano a la rebelión, acusa de dogmatismo.

Johnson ha sido puesto a prueba por el coronavirus como todos los líderes mundiales, pero el rebrote en el Reino Unido, país más castigado de Europa con casi 42.000 muertos, sumado a los temores de un brutal Brexit sin acuerdo el próximo 31 de diciembre, provoca la ira de una parte de la clase política.

Sus detractores acusan al primer ministro de haber dañado deliberadamente las relaciones con Bruselas al presentar un proyecto de ley que modifica disposiciones del acuerdo de divorcio y hace peligrar la obtención de un tratado de libre comercio para cuando el periodo de transición posbrexit finalice a final de año.

Esta estrategia, que viola el derecho internacional al revocar partes de un tratado en vigor desde que el Reino Unido salió de la Unión Europea el pasado 31 de enero, ha enojado a algunos diputados conservadores y desatado una rebelión.

La situación es así radicalmente diferente al año pasado, cuando el controvertido político de indisciplinada cabellera rubia acababa de ser elegido líder del Partido Conservador y poco después obtuvo una enorme victoria en las legislativas de diciembre.

Johnson tiene una muy amplia mayoría parlamentaria, pero entre 40 y 60 conservadores podrían rebelarse la semana próxima y negarse a renovar los poderes excepcionales otorgados al gobierno para gestionar la pandemia sin tener que rendir cuentas.

- "Dogmático" -

Ahora, incluso la prensa conservadora, que suele serle favorable, le reprocha sus últimas decisiones. Johnson preside "el desorden, la debacle, la rebelión, el giro y la confusión", afirmó el diario Spectator, del que el ahora primer ministro y experiodista había sido redactor jefe.

Algunos conservadores también expresaron preocupación sobre los posibles efectos del coronavirus --del que Johnson estuvo muy enfermo en abril-- en su capacidad para gobernar.

"Sea cual sea la causa, se ha vuelto dogmático y se opone al debate", afirmó el Daily Mail.

"Ya no está en condiciones de ser primer ministro y debería renunciar tan pronto como termine el Brexit", escribía en las páginas del Spectator Toby Young, antes un gran partidario de Johnson.

En opinión de Tim Bale, politólogo de la Universidad Queen Mary, si los conservadores pusieron a Johnson a las riendas, no fue porque pensaran que sería un "buen primer ministro". Sino "porque estaban desesperados por ganar las elecciones", dice a la AFP.

Y ahora tienen "la esperanza de que surja alguien digno del puesto", agrega.

- "No estar a la altura" -

Podrían encontrarlo en la figura del joven ministro de Finanzas, Rishi Sunak, cuya creciente popularidad está haciendo sombra a Johnson, gracias a sus ingeniosas y generosas políticas para salvar la economía de la pandemia.

"Se habla de Sunak como primer ministro en potencia", se congratulaba el muy conservador Daily Telegraph, aunque advirtió que Sunak podría acusar un contragolpe cuando tenga que explicar cómo pagará sus subvenciones y tenga que subir los impuestos.

Johnson también tiene que hacer frente a la creciente popularidad del nuevo líder de la oposición laborista, Keir Starmer, elegido en abril y cuya energía y oratoria ya le han hecho pasar más de un mal rato en el Parlamento.

Pero más difícil aún parece volver a motivar a sus tropas, ya que la pandemia le priva del contacto directo en la convención anual del Partido Conservador, que este año se celebra totalmente en línea, del 3 al 6 de octubre.

Su popularidad tampoco se recuperará si no logra reconciliarse con la UE para alcanzar un acuerdo comercial que evite una ruptura brutal a finales de año, de catastróficas consecuencias para una economía ya muy debilitada.

Últimamente, algunos comentaristas encuentran a Johnson abatido y culpan de ello a una lenta recuperación del covid-19 o a su reciente nueva paternidad.

Pero en opinión de Bale, "está más vinculado al hecho de que ocupa un cargo para el que parece no estar a la altura".