Rastreo obligatorio de coronavirus provoca indignación en Portugal

Al intentar hacer obligatoria la descarga de una aplicación de rastreo para frenar la epidemia de covid-19, una medida inédita en Europa, el gobierno portugués...
  • Un hombre descarga la aplicación Stay Away Covid en su teléfono móvil, el 16 de octubre de 2020 en Lisboa

Al intentar hacer obligatoria la descarga de una aplicación de rastreo para frenar la epidemia de covid-19, una medida inédita en Europa, el gobierno portugués ha provocado una protesta y ha ignorado las recomendaciones de Bruselas.

"Odio ser autoritario, pero tenemos que controlar esta pandemia", se defendió el jueves el jefe de gobierno Antonio Costa.

El socialista sorprendió al anunciar el miércoles que iba a pedir al parlamento que legislara "con urgencia" para hacer obligatoria la aplicación de rastreo lanzada a principios de septiembre sobre la base del voluntariado y el uso de la mascarilla en la calle.

Esta aplicación llamada "Stay Away Covid" ayuda a prevenir a las personas que se han cruzado recientemente con alguien que ha dado positivo al nuevo coronavirus.

Hasta ahora, ha sido descargada por alrededor de 1,7 millones de los 10 millones de habitantes de Portugal, un nivel insuficiente para que sea eficaz, según el gobierno.

El texto, que debe ser votado el próximo viernes por los diputados y el ejecutivo de Costa, minoritario en la asamblea, no es seguro que será aprobado.

La oposición de derecha ya indicó que podría votarlo pero negarse a aprobar después en comisión parlamentaria la parte relativa a la aplicación de rastreo.

En cualquier caso, esta voluntad del gobierno ya provocó una avalancha de críticas. Para la Comisión Nacional de Protección de Datos (CNPD), hacer obligatoria dicha aplicación plantea varios problemas en materia de "respeto de la vida privada" pero también "en el plano ético", explicó a la AFP su portavoz, Clara Guerra.

- Antidemocrático -

Adhiriéndose a los dictámenes de la Comisión Europea o del Comité Europeo de Protección de Datos, que recomiendan la utilización "voluntaria" de las aplicaciones de seguimiento de los casos de coronavirus, la CNPD argumenta que Portugal sería el primer país en hacerla obligatoria de los 55 Estados que se han adherido al Convenio de Protección de Datos del Consejo de Europa.

La asociación portuguesa D3, que milita por la defensa de los derechos digitales, consideró en un comunicado que el proyecto del gobierno es "una intrusión inédita y antidemocrática en la vida privada de los portugueses" y amenazó con llevar el caso ante la justicia si el parlamento aprueba este proyecto de ley.

En las calles de Lisboa, la cuestión divide. "¡Es ridículo!", se rebela Bruno Guedelha, estudiante de joyería con el que se reunió la AFP en un barrio en el norte de Lisboa.

"Es importante para la prevención. Para los que trabajan es una buena medida de seguridad", estima contrariamente Carla, una brasileña que no quiso dar su apellido.

Portugal, que evitó verse más afectado por la primera ola de la pandemia al aislarse de manera precoz, se enfrenta actualmente a una multiplicación del número de casos diarios de covid-19, que alcanzó el viernes un nuevo récord con 2.608 nuevas contaminaciones en 24 horas.

En muchos países se han puesto en marcha aplicaciones de rastreo, consideradas esenciales para controlar la propagación del Covid-19, con resultados muy dispares.