Pompeo le da último empujón a negociaciones afganas, en medio de retirada de las tropas de EEUU

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, pidió este sábado en Catar al gobierno afgano y los talibanes que avancen en sus negociaciones de...
  • El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se prepara para abordar su avión en el antiguo aeropuerto internacional de Doha en la capital de Qatar, Doha, el 21 de noviembre de 2020.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, pidió este sábado en Catar al gobierno afgano y los talibanes que avancen en sus negociaciones de paz, aunque no anunció ningún acuerdo, mientras Estados Unidos acelera su retirada de Afganistán.

"Pidió una disminución significativa de la violencia e invitó a una aceleración de las negociaciones para una hoja de ruta política y un alto el fuego permanente y global", aseguró el departamento de Estado norteamericano en un comunicado tras la reunión de Pompeo, de una hora, con los insurgentes afganos.

Abdullah Abdullah, que dirige el proceso de reconciliación en Afganistán, también confirmó avances para desencallar las negociaciones entre talibanes y el gobierno afgano.

Este sábado, al menos ocho personas murieron y otras 31 resultaron heridas en un ataque con cohetes contra el centro de Kabul, en zonas densamente pobladas de la capital afgana, cerca de la Zona Verde donde se encuentran embajadas y compañías internacionales.

El ataque fue reivindicado luego por el grupo yihadista Estado Islámico (EI). Antes, el gobierno afgano había atribuido la responsabilidad a los talibanes, quienes negaron ser los autores.

Pompeo, que se reunió por separado con el gobierno afgano y los representantes de los insurgentes, también tuvo un encuentro con el emir de Catar, jeque Tamim bin Hamad al Thani, y con el ministro de Relaciones Exteriores.

El 29 de febrero, Estados Unidos y los talibanes firmaron un acuerdo histórico para poner fin a la intervención militar estadounidense más larga de la historia.

El siguiente paso era la apertura de estas negociaciones directas entre los rebeldes islamistas y el gobierno de Kabul. Estas conversaciones fueron difíciles de iniciar porque la violencia arrecia en el país.

"No hemos avanzado hacia la sustancia de las negociaciones, la agenda principal", reconoció Abdullah Abdullah, jefe del Alto Consejo para la reconciliación nacional afgano, en entrevista con la AFP en Ankara.

"Estamos cerca, muy cerca. Espero que pasemos esta fase y vayamos al meollo del asunto", es decir, la gobernabilidad del país y la seguridad, dijo.

- Retirada de tropas -

Pompeo termina este fin de semana en el Golfo una gira por siete países de Europa y Oriente Medio.

Esta semana, el Pentágono anunció la retirada de unos 2.000 soldados más de Afganistán de aquí al 15 de enero, cinco días antes de la investidura del presidente electo, y sólo quedarán 2.500.

El calendario establecido en el acuerdo firmado entre Washington y los talibanes fija la retirada completa de las tropas a mediados de 2021, pero con base en condiciones que, según varios observadores, aún no se han cumplido.

El presidente Donald Trump prometió en varias ocasiones que acabaría con las "guerras sin fin" de su país, incluyendo en Afganistán, donde el ejército estadounidense intervino tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Los aliados europeos de Washington, así como ciertas figuras republicanas, expresaron su preocupación ante esta retirada que muchos juzgan prematura.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, por su parte, también desea poner fin a la guerra en Afganistán. En señal de una posible continuidad en este delicado asunto, varias voces piden al demócrata que una vez llegue a la Casa Blanca mantenga en funciones al negociador estadounidense Zalmay Khalilzad.

- Auge de la violencia -

Los talibanes dialogan por primera vez con el gobierno afgano desde el 12 de septiembre, aunque esas discusiones estuvieron a punto de acabar en fiasco a causa de desacuerdos.

La violencia se ha incrementado en todo el país, con multitud de ataques diarios contra las fuerzas de seguridad afganas.

La retirada de una parte de las tropas antes del 15 de enero fue criticada por los habitantes de Kabul, que temen que los talibanes aprovechen la situación para iniciar una nueva ola de combates.

Por otro lado, las autoridades de Kabul temen que los insurgentes endurezcan su posición en las negociaciones, donde están en juego asuntos clave como los derechos de las mujeres.

En los últimos seis meses, los talibanes han perpetrado 53 atentados suicidas y provocado 1.250 explosiones, que causaron 1.210 muertos y 2.500 heridos civiles, según cifras oficiales.


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