Cinco mujeres acusan al Estado belga de crímenes contra la humanidad y exigen reparación

Cinco mujeres mestizas arrebatadas a sus madres en el Congo hace 70 años exigieron este jueves reparaciones al Estado belga, al que acusan de crímenes...
  • Lea Tavares Mujinga, Simone Vandenbroecke Ngalula, Monique Bitu Bingi, Noelle Verbeken y Marie Jose Loshi, durante una audiencia del juicio en Bruselas contra el estado belga por crímenes contra la humanidad, el 14 de octubre de 2021

      Cinco mujeres mestizas arrebatadas a sus madres en el Congo hace 70 años exigieron este jueves reparaciones al Estado belga, al que acusan de crímenes contra la humanidad por actos cometidos durante la época colonial.

      Léa, Monique, Simone, Noëlle y Marie-Josée tienen ahora más de 70 años y han presentado una demanda en Bruselas para exigir reparaciones a la antigua potencia colonial.

      El juicio es el primero en Bélgica que arroja luz sobre el destino de los niños mestizos nacidos en las antiguas colonias belgas (República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi), cuyo número se estima en alrededor de 15.000, aunque nunca ha habido un recuento oficial.

      Las cinco mujeres, que ahora son abuelas, fueron apartadas por la fuerza de sus familias maternas a la edad de dos, tres o cuatro años, y colocadas en instituciones religiosas "a veces a cientos de kilómetros de distancia", dijo Michèle Hirsch, su abogada.

      Cada una de ellas pide una suma inicial de 50.000 euros y el nombramiento de un perito para determinar el daño moral.

      La mayoría de los niños nacidos de una unión entre una mujer negra y un hombre blanco no era reconocidos por sus padres, y no se les permitía mezclarse con blancos o africanos.

      Como resultado, muchos de esos niños y niñas fueron puestos bajo la tutela del estado y enviados a orfanatos a cambio de subsidios a estas instituciones, que generalmente eran administradas por la Iglesia Católica.

      "En la escuela, nos llamaban 'café con leche'. No fuimos aceptadas", recordó a AFP Simone Ngalula, durante una conversación en septiembre de 2020.

      "Nos llamaban 'hijos del pecado'. Un hombre blanco no podía casarse con una mujer negra. El niño nacido de esta unión era considerado producto de la prostitución", dijo Léa Tavares Mujinga, quien nació de padre portugués y fue secuestrada a la edad de dos años, en la década de 1940.

      Para las denunciantes, la disculpa presentada en 2019 en nombre del Estado belga debe ir seguida de reparaciones.

      El entonces primer ministro Charles Michel reconoció la "segregación selectiva" y deploró la "pérdida de identidad" con la separación de hermanos, incluso cuando los niños fueron repatriados a Bélgica después de la independencia del Congo, en 1960.

      "Nos han destruido. Las disculpas son fáciles, pero cuando haces algo tienes que responsabilizarte por ello", dijo Monique Bitu Bingi en una conferencia de prensa junto a las otras demandantes antes del inicio del proceso.

      El equipo de defensa conducido por Hirsch incluye también a Christophe Marchand, abogado de la familia del asesinado exlíder independentista congoleño Patrice Lumumba, en otro proceso que corre en paralelo en Bruselas.


      Contenido Patrocinado