A su llegada al Reino Unido, los migrantes relatan su peligrosa travesía del Canal de la Mancha

Temblando y agotado en una playa de guijarros de la costa sur de Inglaterra, Ali, un sirio de 22 años, explica el alto precio que...
  • Una migrante lleva a sus hijos tras ser ayudada a desembarcar de un bote salvavidas del RNLI (Royal National Lifeboat Institution) en una playa de Dungeness, en la costa sureste de Inglaterra, el 24 de noviembre de 2021, tras ser rescatada mientras cruzaba el Canal de la Mancha

      Temblando y agotado en una playa de guijarros de la costa sur de Inglaterra, Ali, un sirio de 22 años, explica el alto precio que tuvo que pagar para cruzar clandestinamente el Canal de la Mancha junto a otros 30 migrantes.

      Este joven originario de Deir Ezzor, en el este de Siria, relata que pasó 12 horas en una pequeña embarcación neumática a la deriva entre Francia y el Reino Unido antes de que él y los demás, incluidos varios niños, fueran rescatados en alta mar por los socorristas británicos.

      Ali llegó el miércoles. Ese mismo día, en aguas francesas, otros 27 migrantes perdieron la vida intentando cruzar el estrecho que separa los dos países.

      Ali y sus compañeros, que podrían haber corrido la misma suerte, tuvieron que achicar el agua de su propia embarcación utilizando botellas de plástico.

      "Teníamos miedo porque no sabíamos lo que nos iba a pasar", explica a la AFP el joven sirio, al bajar de un barco de rescate cerca de la estación de salvamento de Dungeness, en el sureste de Inglaterra.

      "Estábamos en el mar, había niños en el barco", añade, "estábamos preocupados por ellos, preocupados por todos".

      Ali afirma haber pagado 2.000 libras esterlinas (más de 2.600 dólares) a un pasador en Francia por una plaza en una embarcación más grande y fuerte que los pequeños botes masivamente utilizados en los últimos años y que dispararon las travesías de migrantes hacia Inglaterra a niveles récord en 2021.

      Los cruces, que antes se limitaban a los calurosos meses de verano, se han extendido ahora a lo largo del año, en condiciones aún más difíciles. Tras haber sufrido varias horas el frío en el mar, Ali y sus compañeros fueron recibidos con mantas en Dungeness, donde la temperatura era de 5 grados.

      - "Todos hubiéramos muerto" -

      Pese a su magnitud, la tragedia del miércoles está lejos de disuadir a otros en su intento de cruzar el Canal de la Mancha, una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.

      El jueves por la mañana, más migrantes llegaron a la costa de Dover, a unos 50 kilómetros al este de Dungeness, antes de ser trasladados en autobús al puerto, para ser atendidos.

      Mounir Khan, originario de Kabul, es uno de los cerca de 30 migrantes rescatados el miércoles cerca de Dungeness.

      Acogido en la estación de salvamento y luego fue acompañado a un autobús y puesto a cargo de los guardacostas, junto con sus dos hijos adolescentes.

      De no haber sido rescatado, él y las 30 personas que iban a bordo de su embarcación habrían perdido la vida, afirma este afgano de 45 años, que huyó de su país hace poco más de un mes por temor a las represalias de los talibanes tras la retirada de las fuerzas de la OTAN.

      Él y su hermano eran objetivos porque habían trabajado con el ejército afgano, explicó a la AFP. "Los talibanes se llevaban a la gente por la noche y la mataban", añade, "y nadie sabía a dónde habían ido".

      El viaje, que realizó en un pequeño bote navegando entre gigantescos petroleros y transbordadores, dejó a Mounir Khan asustado y conmocionado, además de infinitamente agradecido a la socorristas.

      Cuando el barco apareció en el horizonte, "había agua en nuestra embarcación y estaba desinflada", explicó, señalando la barca neumática, visiblemente pinchada, que estaba siendo remolcada a la playa con agua todavía dentro.

      "Todos hubiéramos muerto", añade. Los socorristas "salvaron la vida de todas esas personas".


      Contenido Patrocinado