La comunidad haitiana de Miami rechaza la "injusta" decisión de la Corte Suprema sobre el TPS
La comunidad haitiana de Miami dijo este lunes que es "injusta" la decisión de la Corte Suprema que permite retirar el estatus de protección migratoria a unos 350.000 de sus compatriotas en Estados Unidos, pese a que la violencia de las pandillas continúa devastando su país.
"No podemos volver a nuestro país. Ellos saben cuáles son las condiciones allí. Es muy injusto", dijo a la AFP Kassoumie, una haitiana de 35 años con TPS, que pidió usar ese seudónimo por temor a las autoridades estadounidenses.
El jueves, el alto tribunal estadounidense dictaminó que el gobierno podía anular el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos y unos 6.000 sirios sin revisión judicial, una decisión con posibles consecuencias para más de un millón de migrantes de distintas nacionalidades.
El TPS protege de la expulsión a quienes no pueden regresar a sus países por guerras, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias.
Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025, su administración revocó esa protección a migrantes de más de una docena de países.
En el condado de Miami-Dade, donde viven unos 110.000 haitianos, esta política ha sumido a muchos en la incertidumbre.
Para Kassoumie, una enfermera que huyó de su país en 2018 y obtuvo el TPS tres años después, la vida se ha complicado.
"No tengo a nadie, tengo que pagar el alquiler y no sé dónde ir. Siento un miedo constante, me dan hasta palpitaciones", dijo esta mujer, empleada ahora de una asociación en Miami.
"Para mí, la vida es ir a trabajar y volver a casa", añade.
- "Cuestiones de supervivencia" -
Líderes haitianos de Florida se reunieron este lunes para condenar la decisión de la Corte Suprema y pedir al Senado que apruebe un proyecto de ley para extender el TPS a los haitianos hasta 2029.
"Oímos a familias asustadas y desesperadas por obtener respuestas", dijo Thamara Labrousse, directora ejecutiva de la oenegé Sant La, en una rueda de prensa en el barrio miamense de Little Haiti. "Preguntan: ¿Voy a perder mi trabajo?, ¿puedo llevar a mis hijos a la escuela?, ¿me van a separar de ellos? (...) No son preguntas abstractas, son cuestiones de supervivencia".
"Los beneficiarios del TPS están profundamente integrados en todos los ámbitos de esta nación", añadió. "Son propietarios de viviendas y negocios, cuidadores, trabajadores de la construcción, emprendedores y trabajadores esenciales".
Haití sufre desde principios de 2024 la violencia de pandillas que controlan casi toda la capital, Puerto Príncipe.
Esos grupos someten a la población a matanzas, violaciones, robos y secuestros. Kassoumie fue una de sus víctimas.
Su buena situación económica la convirtió en un objetivo para los pandilleros, que la acosaron durante meses y saquearon su casa, obligándola a emigrar a Estados Unidos.
El pasado mes de diciembre, miembros de esos grupos le dieron una paliza a su madre, que murió pocos meses después a consecuencia de sus lesiones.
Ahora, con el fin del TPS, a Kassoumie le "duele mucho tener que empezar todo de cero" después de haber salido adelante en Estados Unidos.