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Las armas de fuego: de las calles a los centros penitenciarios

Eliminar las armas de fuego que circulan en las calles se ha convertido en uno de los principales retos de las autoridades

29 de abril de 2026

El aumento de armas de fuego en circulación se ha convertido en una de las principales preocupaciones en materia de seguridad pública en Panamá, problemática que no solo se ve en las calles, sino también en los centros penitenciarios.

De acuerdo con la Policía Nacional, en lo que va del año se han incautado 652 armas de fuego, de las cuales 186 corresponden únicamente al mes de abril.

El abogado David Villarreal, señaló que “el volumen de armas incautadas en operativos policiales, junto con aquellas entregadas mediante programas oficiales de canje, demuestra que existe una enorme cantidad de armamento en manos de particulares y estructuras criminales”. Afirmó “la sensación es que en Panamá se consigue un arma con una facilidad; es más, alguien sale hoy de la cárcel, mañana ya tiene un arma”.

Los casos no solo ocurren en las calles, recientemente, en el centro penitenciario La Joya se reportó la presencia de un arma de fuego durante un enfrentamiento entre privados de libertad, hecho que dejó un muerto y tres heridos, según fuentes oficiales.

Respecto al tema, el director de la Policía Nacional, Jaime Fernández, aseguró que la institución mantiene esfuerzos coordinados a nivel nacional para reforzar la seguridad. “Estamos trabajando con todos los elementos y cada una de las unidades a nivel nacional para fortalecer esa seguridad ciudadana y garantizar a las comunidades que este incidente no afectará directamente su diario vivir”.

Tipos de armas decomisadas y cómo las obtienen

ml | Entre los diferentes tipos de armas decomisadas se encuentran 390 pistolas, 116 revólveres, 39 rifles, 60 escopetas, 30 fusiles, además de una mini Uzi y una subametralladora. A esto se suman 179 armas de fuego, incluyendo 112 de balines (pellet), 54 réplicas y 4 artefactos explosivos.

Según una fuente del Ministerio Público, que solicitó reserva, estas armas suelen llegar a manos de delincuentes a través de estructuras jerárquicas, donde un superior las distribuye tras haberlas obtenido en actividades ilícitas vinculadas al tráfico de armas.

Según la fuente, de igual forma existe la modalidad en la que el delincuente la roba a los ciudadanos que se dedican a realizar labores de guardia de seguridad.

Expertos señalan que se necesita robustecer el castigo. El Código Procesal Penal permite acuerdos de pena y muchas terminan reduciéndose a servicios comunitarios
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