Caballero: Detractores de la vida

  • Michael Caballero, asesor de comunicación

El silencio cómplice ante situaciones que revuelven el país, su economía y estabilidad social es una enfermedad de sala crítica que se debe tratar con urgencia y notoriedad, bajo la acción propositiva de caminos libres de agendas politiqueras.

Los objetivos políticos particulares no aportan al desarrollo del tejido social nacional, buscan más bien protagonismo para que quienes aspiran a posiciones de elección popular se mantengan vigentes, y es que generar observaciones ante problemáticas no tiene nada de malo, lo que si no debemos permitir es la promoción de la anarquía y darle cabida a los detractores de la vida.

Observo con gran preocupación como políticos partidistas brindan -como deporte- una perspectiva de negatividad sobre todo lo que sucede en el país, atentando con su verbo contra la sociedad en su conjunto.  

Lo más contradictorio es que muchos de los que hoy tiene espacios de descrédito, han sido ya servidores públicos y curiosamente ahora que no forman parte de las filas del gobierno, tienen la solución de todos los problemas que ellos mismos no pudieron remediar.

Más lamentable aun, es que siquiera son expertos descontextualizados, ni técnicos de gradería, pues ya conocen el manejo gubernamental y si bajo su administración no lograron avances o soluciones, cae casi en lo inmoral ahora convertirse por arte de magia en los dueño de la verdad y genios de las enmiendas.

Como individuos no debemos ser seguidores de las estrategias de protagonismo de los detractores de la vida.

La ilustración, la  contextualización, el análisis profundo y las propuestas -sin sesgos- son los únicos caminos que nos harán evolucionar como sociedad y como nación. 

 

 

Michael Caballero
Asesor de comunicación 
[email protected] 


Contenido Patrocinado