Reyes Vargas: Aseo y nuevas leyes

  • Eduardo Reyes Vargas.

      Limpieza o arreglo de una persona o una cosa- es una definición simple y sencilla de lo que es aseo. Un ejemplo es nuestro aseo personal y del entorno que nos rodea.

      La pandemia covid19 ha demostrado que el aseo personal y las medidas de prevención de higiene además del aseo del ambiente periférico son y serán herramientas de relativo bajo costo en la prevención de dicha enfermedad y otras de transmisión principalmente las ocurridas a través de las vías áreas, contactos y medio ambiente.

      Grandes observadores y científicos que nos precedieron combatieron muchas enfermedades en esa sencilla forma. Panamá fue ejemplo del combate contra la malaria y la fiebre amarilla cuando se hizo el aseo del medio ambiente y así doblegar al mosquito agresor.

      Igual control se hizo de enfermedades diarreicas. Estas medidas en esta pandemia han logrado también mermar la incidencia de enfermedades como gripe o resfriado sustentando su gran valor preventivo En algún sector de la población estas costumbres parecen no existir.

      Observamos muchas veces el desaseo individual y a veces colectivo. Una es la disposición desordenada de la basura, independiente de las deficiencias de su recolección. Sin embargo, en el aseo personal y ambiental que exige jabones, detergentes, escobas, trapeadores, pastas de dientes para prevención de caries y sus conocidas consecuencias, etc. se encuentran obstáculos para adquirirlos por sus altos precios.

      En alguna forma esto constribuye al descuido del aseo personal y del entorno. Durante la pandemia se cometieron por algunos comerciantes abusos en precios del alcohol, cloro y otros elementos necesarios para el aseo en general.

      La experiencia con medidas de prevención como las practicadas en esta pandemia deben ser ya una costumbre permanente de los ciudadanos a pesar de existir algunas barreras económicas.

      Doy como ejemplo de aquel personal que trabaja o está en su hogar y es portador de enfermedades como gripe, resfriados y otras conocidas, deben usar por respeto, cuidado de su familia y compañeros de trabajo, su mascarilla y su distanciamiento.

      ¿Cuántas diarreas y vómitos llevan a nuestra población a los centros de atención por estas fallas?Necesitamos leyes que abaraten costos de productos de aseo.

      Equilibrio fiscal con aumento de precios para artículos suntuosos. Valoremos estos productos como eficaces herramientas para la prevención de la enfermedad. Casi “medicamentos”. Menos enfermedades y menos ausentismo.

       

       

      Eduardo Reyes Vargas
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