La política: La pasión del panameño

  • Víctor De La Hoz

      El panameño no puede decir que no le gusta hablar de política criolla porque es un tema que le fascina y levanta pasión. 

      Han pasado los tres primeros meses del año 2022 y en medio de la pandemia del Covid-19, los colectivos políticos no han parado en promover a sus figuras claves para la contienda que se avecina en el 2024, y conocer qué figura política, hombre o mujer sea quién aspire a sentarse en la silla presidencial por el próximo quinquenio 2024-2029. 

      Este es un ambiente que permite nuestra democracia, post invasión en que ha habido tres gobiernos Pananeñista o Arnulfista, tres gobiernos del Partido Revolucionario Democrático y un gobierno del Partido Cambio Democrático.

      Al panameño le gusta ir a las urnas y participar de las campañas políticas, pero en comparación con otras naciones se respeta el sufragio emitido por el pueblo, el cual es garantizado por el Tribunal Electoral, árbitro de estos comicios. 

      La Universidad de Panamá  ha sido la cuna para la formación de los líderes políticos, porque en nuestra primera Casa de Estudios Superiores se agitan diversos movimientos estudiantiles, y aquí como estudiante es donde se inicia el matraqueo político, las negociaciones, alianzas y acuerdos para el control de un determinado grupo político estudiantil, para luego participar en comicios internos.

      Reconocidos políticos del país que hoy forman parte de la Asamblea Nacional de Diputados, así como destacadas figuras del actual gobierno y de las administraciones anteriores, han salido de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá. 

      Catedráticos como Carlos Iván Zúñiga, César Pereira Burgos, Secundino Torres Gudiño y César Quintero, solo por mencionar algunos, fueron unos maestros de la política, algunos incursionaron en la política de una u otra forma.

      Fueron figuras políticas que dejaron huellas, dueños de un discurso con ese contenido único que caracterizaba a los políticos de los años 1950-60. 

      La política será siempre el centro del debate, porque si usted asiste a una fiesta cualquiera que sea, siempre encontramos a un experto y analista politólogo dictando cátedra sobre este tema, por eso digo que el panameño de cualquier extracto social le apasiona la política. 

      El emblemático Café Coca Cola, cerca al Parque de Santa Ana, fue el centro del debate político.

       

      Víctor De La Hoz 
      [email protected]

      * El autor es periodista.


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