Cultivando una comunidad floreciente

  • Yalena Ortíz.

      La solución  al problema de delincuencia en el país debe ser una semilla creada por el interés de los residentes en cada casa, cada calle, cada comunidad. Una semilla que debe germinar con el apoyo y la convicción de que sus vecinos son parte de una familia, sus tíos, abuelos, hermanos, sobrinos por los cuales te preocupas y ellos quieren los mejor para ti.

      Un futuro sin delincuencia, son droga sin violencia con sana convivencia. Esa semilla debe ser cuidada y apoyada en su germinación por la autoridad, empresario, la iglesia,   y policía local, quienes deben apoyar las iniciativas y ser parte integral de la comunidad.  

      La policía debe conocer a sus vecinos, desde el más pequeño hasta el más grande, participar activamente en las actividades, organizar giras o eventos que los acerquen con la comunidad y así arrancar la hierba mala desde el inicio. No tiene que ser solo la policía comunitaria, todos y cada uno de los uniformados que conviven en los cuarteles son importar su cargo, ponerse a disposición. Que llamar a la policía no sea una forma de asustar a un niño. 

      No debemos relacionar la presencia de los uniformados con tristeza o violencia.

      En cuanto a las autoridades locales,  es importante su presencia permanente en la comunidad. La iglesia debe convertirse en el diseminador de la hermandad  sin importar las creencias. Los empresarios, por su parte, deben entender que el bien vivir de sus clientes representan ganancias, seguridad y prosperidad tanto para su familia como para su negocio.

      Una tienda, lavandería, panadería, taller, en fin; en medio de una comunidad armoniosa y vecinal siempre será prospera, por lo que deben en la medida de sus posibilidades brindar empleo en su entorno apoyando en el proceso. Así veremos desaparecer la violencia y florecer nuestra vida en comunidad. * Periodista. 

      Yalena Ortiz
      [email protected]
       


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