Abandonemos el miedo a intentarlo

  • Sara Asvat

      Muchos  medimos nuestro éxito en términos personales, porque es importante creer en algo que esté comprometido con nuestros principios.

      Para encontrar un propósito empresarial, debemos hacer la diferencia, cualquiera que sea el camino que escojamos. Hagamos una lista. 

      Sentémonos y analicemos en detalle que sabemos hacer, qué nos hace feliz y que nos generará los ingresos que deseamos lograr, sin importar los riesgos.

      Nuestro éxito debe impactar de igual forma a terceros, a los que nos ayudan a marcar la diferencia, brindándoles las oportunidades de crecimiento y logros de desarrollo. 

      Porque el éxito no es solamente saber que hacer, sino cómo motivar a otros a acompañarnos en nuestro camino y beneficiándolos en el proceso. Nunca pensamos en estar involucrados en asuntos de la construcción, pero mientras buscábamos que hacer,  hace más de 10 años, la idea de entrar en la construcción vino a través de una amistad, que nos comentó de varios proyectos; decidimos arriesgarnos y entrar en ese mundo.

      Así como no nacemos sabiendo que deseamos hacer en la vida, nos sentimos un poco preocupados en un principio porque no teníamos idea de cómo iniciarnos. 

      Pero decidimos aprovechar las oportunidades que se nos presentaron a través de una contratación e iniciamos a trabajar en ella. 

      En un principio fue una experiencia muy difícil de lidiar, pero decidimos proseguir y no darnos por vencidos. 
      Esto nos recuerda que el camino al éxito es acerca de luchar a pesar de no tener la menor idea, porque no sabemos exactamente lo que vamos a lograr, a menos que lo iniciemos e intentemos, caigamos y nos volvamos levantar e intentarlo nuevamente. 

      Una vez lo realizamos, vamos creando cierto grado de confianza para seguir adelante. 
      ¿Y nos preguntarán cómo? Pues poniéndonos en situaciones de gran desafío y estrés. Esto nos ayudará a generar confianza y los conocimientos para seguir elaborando nuestro plan de acción. 

      Lo mismo que en cualquier evento de nuestras vidas. Seguimos un camino sin saber a dónde nos conducirá y vamos paso a paso obteniendo más claridad. 

      Investiguemos y estudiemos acerca del tema de nuestro interés, y observemos a otros exitosos en la materia. Descubramos que es lo que los no brindan en sus contrataciones, y así ofrecerlas en la nuestras.  

      Que podemos ofrecer lo que nadie más hace. Y luego, iniciemos nuestro camino en la carrera, con objetivos claros de cómo vamos a atender a nuestros clientes y ofrecer nuestros servicios. 

      Debemos hacernos todas estas preguntas al iniciar nuestros negocios. Porque nuestros objetivos son poder hacerle frente a nuestras obligaciones, generar ingresos que nos fortalecerán en un futuro,  para así obtener la tan anhelada independencia financiera.
       ¿Dónde nos en centramos ahora? En el momento que sabes, tú sabes. -David Bowie.

      Sara Asvat 
      [email protected]
       


      Contenido Patrocinado