Protestas por doquier

  • Thaylin Jiménez

      Casi todos los días,  por no decir todos, el país despierta con protestas de distintos grupos, exigiendo respuestas a diferentes problemas  por necesidades básicas como acceso al agua, calles y salud; y por el tema del momento: los altos precios de los combustibles. 

      Al parecer es la única salida que han encontrado distintos grupos “alzar su voz en las calles” porque es la manera en la que en algunas ocasiones consiguen ser atendidos por las autoridades e iniciar el diálogo en busca de las posibles soluciones a las demandas de estas personas. Se ha vuelto costumbre los cierres de importantes vías del país e incluso los enfren tamientos con miembros de la fuerza pública.

      La población está indignada ante las malas políticas públicas, la corrupción, la desigualdad social y la concentración de la riqueza, pero es de sabio que estas acciones no son positivas, pero entonces deben evitarse.

      Las autoridades locales deben responder a quienes los eligieron y crear planes, organizarse buscar soluciones para que no exista la necesidad de que las personas busquen como única salida ir a cerrar calles, porque eso afecta grandemente la economía.

      Hasta estos grupos están más organizados que las autoridades porque salen en horas que saben que hay gran concurrencia de vehículos y en vías muy transitadas, lo que logra el cometido de llamar la atención y crear el caos, aunque en las mayorías de las ocasiones no consigan respuestas oportunas. ¿Será que es la única manera en que las autoridades respondan?

       

      Thaylin Jiménez
      [email protected]

      * La autora es periodista. 

       


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