Enfermedad renal crónica

  • Diego Rey Urriola

      La Enfermedad Renal Crónica comprende un grupo heterogéneo de trastornos caracterizados por alteraciones en la estructura y función de los riñones, que se manifiestan de diversas maneras dependiendo de la causa y de la gravedad de la enfermedad. Son múltiples las enfermedades o condiciones que la causan, destacándose a la Diabetes, la Hipertensión Arterial, la obesidad y las Glomerulonefritis.

      Más recientemente se ha identificado un grupo de factores considerados como “No tradicionales” y que afecta en forma progresiva, principalmente a un grupo de personas dedicadas a actividades laborales extenuantes bajo altas temperaturas, en áreas agrícolas en América Central (El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica y Panamá) y que afecta principalmente a hombres jóvenes. La Enfermedad Renal Crónica es irreversible y progresiva1, en sus etapas iniciales puede pasar desapercibida, por lo que su detección temprana es trascendental para evitar su evolución acelerada hacia su Estadio Final, que se caracteriza por la incapacidad de los riñones para mantener la integridad de todo el organismo y el acúmulo de sustancias tóxicas que los riñones no pueden eliminar, perola única opción de tratamiento es la diálisis y el trasplante. El primero requiere elevados presupuestos y el segundo está limitado por la falta de donantes.

      La Enfermedad Renal Crónica en el mundo, se ha estimado alrededor del 10%. En Panamá se ha informado una prevalencia entre el 12 – 18%, lo que nos indica el riesgo a padecerla sino cuidamos los riñones, siguiendo sin falta las recomendaciones médicas. Por su incidencia, complejidad y trascendencia, la Enfermedad Renal Crónica ha sido considerada como una Epidemia mundial, con una alta morbilidad a pesar de los avances importantes en las modalidades dialíticas y el desarrollo de medicamentos innovadores. 

      La población en general, puede disminuir los factores de riesgo a contraer esta enfermedad, siguiendo recomendaciones:

      1. Acudir a controles médicos regularmente, ya que puede indicarnos la coexistencia de un trastorno renal oculto, un proceso infeccioso, un trastorno de la capacidad de concentrar la orina o la presencia de sangre o de estructuras patológicas como cilindros hemáticos o granulares, presencia de albúmina. Mediante una prueba de orina y sangre, podemos establecer si existe un déficit en la filtración de los riñones. Tomarse su presión arterial. 

      2. Consumo cuidadoso de bebidas alcohólicas, ingesta de comidas “chatarras”, practicar ejercicios cuidando su peso, de acuerdo a su condición física, controlando la ingesta de azúcar, para evitar el daño que puedan causar a los vasos sanguíneos de los riñones.

      3. Alimentación saludable, con una dieta balanceada que incluya pescado o carne roja, frutas, vegetales, cereales integrales, baja en grasas.

      4. NO FUMAR.

      5. Evitar el uso excesivo de analgésicos (antiinflamatorios no esteroides). 6. Tomar agua, es importante, para mantenernos hidratados; al menos 8 vasos diarios. Cuidar sus riñones, es cuidar su vida. 

      Diego Rey Urriola
      [email protected]
      * Jefe Nefrología del Hospital Santo Tomás. 


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