Indonesios... nuevos amigos de Panamá

  • ML | Emilio Sinclair

      Las mismas palpitaciones emocionales que siente un indonesio la percibe un panameño que encuentra nuevos amigos que exploran mejores relaciones comerciales con  nuestro país.

      Tradicionalmente los panameños cuando buscamos  nuevos mercados o intentamos universalmente  incrementar nuestra actividad  comercial enfocamos el pensamiento en naciones tradicionalmente amigas como Estados Unidos, Francia, China, Taiwán o Corea del Sur, sin embargo, existe un archipiélago llamado Indonesia que extiende su mano amiga para, a través de un apretón, cimentar  vínculos sociales, diplomático o comerciales que, de resultar, serán beneficioso para ambas naciones. 

      Ubicada en la ciudad de Panamá para extender sus responsabilidades hacia Costa Rica, Nicaragua y Honduras, la Embajada de Indonesia bajo la responsabilidad de su embajador Sukimo Harsono cuenta con la asistencia de Puji Sulastri, Jefa de  la Sección de Asuntos Económicos, dispuestos al diálogo, a la conversación amena y a la concertación comercial  beneficiosa para ambos países.  

      Los panameños ignoramos  el potencial económico de este archipiélago que atesora 16,056 islas, habitadas por más de 260 millones de personas que poseen "un sentido de la humanidad justa y civilizada" y creen "en un Dios supremo" que nos rige física y sentimentalmente.

      Entre los diplomáticos indonesios hay sediento deseo de acrecentar las relaciones comerciales con Panamá. Los indonesios son laboriosos. Así como fabrican muebles y crean preciosas artesanías, ensamblan vehículos  y fabrican  aviones que rugen por el mundo y parte de  su  destreza  la utilizan para la creación  de materiales bélicos utilizados para garantizar la paz y los linderos territoriales.

      Los panameños, afortunadamente, no requerimos visa para viajar a Indonesia, país donde encontrará una sociedad "abierta y tolerante con la religión, las costumbres y tradiciones de los demás". Unos 70 indonesios, dedicados a diversos oficios, residen en Panamá explorando mejores oportunidades y, a través de su embajada, extienden la mano afectuosa para sellar lazos comerciales. Se nos está ofreciendo una oportunidad que no debemos desaprovechar. 
       * Periodista.

      Emilio Sinclair
      [email protected]
       


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