75 años de resiliencia generando empleos

  • Moisés Véliz Arosemena

      La aerolínea panameña, que este 15 de agosto cumple 75 años de haber iniciado sus operaciones, realmente nace como persona jurídica en 1944, cuando el mundo se encontraba en plena segunda guerra mundial y en Panamá la Asamblea Nacional era disuelta y la Constitución Nacional, vigente desde 1941, era suspendida mediante decreto.

      Una vez promulgada la nueva Carta Fundamental, en marzo de 1946, fue prorrogado el período presidencial del doctor Enrique A. Jiménez que fungía como presidente provisional. La gestión de este presidente panameño coincide con la capitulación del III Reich y la descarga atómica sobre Nagazaki e Hiroshima, lo que con lleva a la rendición japonesa y a la terminación de la segunda gran conflagración mundial.

      La situación económica del istmo de Panamá que durante algunos años era de auge y prosperidad, por la intensa actividad que se generaba en la antigua Zona del Canal de Panamá, derivó en una crisis económica, principalmente en Panamá y Colón, la que tuvo su máxima expresión en una alta tasa de desempleo al principio y, luego, en una recesión económica que ocasionó un gran descontento popular.

      He tratado de contextualizar, el entorno político y económico de aquel momento en que Copa Airlines inició sus operaciones de vuelo en la República de Panamá. Durante los 33 primeros años se enfocó en brindar un servicio aéreo doméstico dentro de Panamá e incursionó hacia algunas ciudades de Centroamérica y Colombia, particularidad que la llevó a resistir la crisis energética de los setenta, los efectos de las guerrillas en Centroamérica, las guerras de los carteles colombianos y las devaluaciones monetarias, marcando una época nada fácil dentro de su entorno regional.

      En una demostración de resiliencia, caracterizada por una capacidad humana de asumir situaciones difíciles y sobreponerse a ellas, la empresa aprendió lecciones y creció como organización. Finalizando los ochenta, una nueva administración tomó las riendas de la empresa e inició un plan estratégico que incluyó la creación y el desarrollo de un hub aéreo para potenciar la conectividad del país, renovó la flota de aeronaves, inició un plan de capacitación contínua de sus trabajadores y mejoró el servicio a los pasajeros.

      Fue una década de preparación y de fortalecimiento estructural, en medio de las secuelas dejadas por la invasión a Panamá, el cierre de importantes aerolíneas incluyendo a Pan Am y Air Panamá, entre otras. También se avanzó en la difícil tarea de conseguir nuevas rutas aéreas, negociar y modificar convenios bilaterales; y desarrollar alianzas estratégicas con otras aerolíneas, todo esto junto a nuestras autoridades de la cancillería, de aeronáutica civil y de la propia empresa, con el objetivo de hacer realidad el Hub de las Américas.

      La aerolínea recibió el siglo XXI, con una nueva imagen comercial, con nuevas aeronaves de fábrica, con 31 destinos en 20 países y un equipo humano cada día creciente, satisfecho y motivado. En una industria en donde los principales costos de operación se convierten en algo incontrolable, como el combustible, las tasas de sobrevuelo y de aterrizajes, las dificultades de carácter políticogubernamental para conseguir nuevas rutas o aumentar frecuencias y conseguir recursos humanos capacitados, se requiere de una gran dosis de resiliencia.

      No obstante, después del cierre total a partir de marzo del 2020, a consecuencia del Covid-19, se vivió una experiencia única. Se suspendió toda una dinámica comercial para iniciar un plan que incluyó mantener 100 aeronaves en tierra, posponer un pedido millonarios de nuevas aeronaves, suspenderle el servicio a 3.5 millones de pasajeros que viajaban a 80 destinos en 33 países y llegar a acuerdos con 7,277 trabajadores.

      Enfocada en tres prioridades inmediatas, Copa Airlines definió su plan de acción basada en tres grandes objetivos: salvar a la compañía; cuidar de su recurso humano con planes de retiro voluntario, suspensiones temporales de contratos, licencias de trabajo y una comunicación frecuente; además de velar por sus pasajeros realizando vuelos humanitarios, aplicando medidas de bioseguridad y adoptando medidas flexibles en materia de tarifas.

      Es así, como Copa Airlines, cual ave Fénix, ha sido capaz de superar la adversidad y elevarse majestuosamente, simbolizando el poder de la resiliencia para salir fortalecida de tantos desafíos y llegar a sus 75 años sirviéndole a Panamá. * Economista y escritor.


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