Opinión

Deja de ser tú

06 de noviembre de 2026

”Quizás no podremos distinguir cuándo el viento deje de soplar, lo incierto con la verdad”

Despierta, cuestiona, rompe los parámetros, sana lo heredado y atrévete a empezar de nuevo.

Desde pequeños nos enseñaron simplemente a seguir las reglas y ser obediente. Bastaba con una mirada fulminante como castigo adelantado.

Nos educaron como la única fórmula: estudia, trabaja, forma una familia y jubílate. Y así crecimos, con esa gran mentira clavada en nuestras mentes.

Callar no era una opción era una obligación, tener miedo a equivocarnos, a decepcionar, ya que la vida tenía un orden inamovible.

Aprendimos a cargar expectativas ajenas como propias, como si fueran nuestra responsabilidad, confundimos estabilidad con felicidad.

¿Pero quién estableció esas reglas? ¿Quién dijo que no podíamos reinventarnos?

Tenemos que reconocer muchas de nuestras limitaciones no nacieron con nosotros, fueran una herencia, convirtiéndose en una prisión.

Dejamos de ser esa persona que otros diseñaron a su imagen y semejanza, devolvamos todas esas limitaciones a su dueño original.

Equivocarnos es parte del proceso, abrir trocha hacia otra dirección nos hace valientes y empezar de nuevo nos abre buenas oportunidades.

Hay momentos que perderlo todo también significa perder las excusas para seguir viviendo una vida que no nos pertenece.

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