EDITORIAL : Diálogo con diplomacia
La presidenta de Costa Rica puso freno a una histórica relación de cordialidad con Panamá, usando un discurso de barricada, incluidas varias amenazas, por un viejo diferendo comercial que comenzó el país vecino cuando objetó a las principales plantas procesadoras de carnes de pollo, res, cerdo y otros productos, alegando razones fitosanitarias.
Fue una decisión costarricense que tuvo como propósito impedir que la oferta panameña ingresara a su mercado. Panamá, como era de esperarse, no renovó los permisos de exportación a Costa Rica, utilizando un argumento similar.
En las relaciones comerciales entre las naciones, la reciprocidad es fundamental. Fernández falta al sentido común y pone un vínculo histórico y de muy alto nivel en peligro por su altisonante discurso. El diálogo, siempre es mejor.