EDITORIAL : Lo que debe discutirse
Como consecuencia de la fuga de 195 peligrosos reos de la cárcel La Joyita, el Sistema Penitenciario está sometido a un proceso de reestructuración que incluye nuevas medidas de seguridad, reclasificación de los detenidos, el fin de los privilegios y el control de lo que entra y sale de las celdas.
Lo primero que ha ocurrido es una reacción natural de los familiares y abogados y luego los grupos de dicen defender los derechos humanos de los detenidos, pero que muy pocas veces se preocupan por las víctimas y las consecuencias del delito.
El país está urgido de debatir una política penitenciaria integral que incluya al sistema judicial y las agencias de aplicación de la ley. En este momento, se realizan requisas y se está descubrieron la complicidad y participación de funcionarios en la introducción de muchos elementos prohibidos.