EDITORIAL : Una luz de esperanza
La posibilidad de que se alcance un acuerdo de paz entre Estados Unidos, Israel e Irán para terminar la actual guerra es recibida con cautela, pero también con mucho optimismo.
Para que se concrete, Irán debe reabrir el estrecho de Ormuz al comercio marítimo internacional, con las condiciones de seguridad necesarias y renunciar a su industria de armas y a la pretensión de continuar con un programa para construir bombas nucleares.
Igualmente, Irán tendrá que desistir de financiar al terrorismo y a los grupos organizados en la Medio Oriente u otras partes del mundo. Irán se constituyó durante casi cincuenta años en una amenaza para la estabilidad regional, pruebas sobran y están debidamente comprobadas.
La lección, para los terroristas y radicales tiene que ser clara: no tienen cabida en el mundo libre.