Opinión

El pernicioso y costoso “juega vivo”

11 de septiembre de 2026

No se sabe con exactitud donde se origina esa actitud de los panameños de no hacer filas, colarse, saltarse la barda, introducir productos no permitidos en eventos públicos, pasarse de la raya, caminar por donde no debe con el ánimo siempre de sacar ventajas, tomar más de lo necesario y si es gratis mejor... es lo que señalan como el “juega vivo”.

El “juega vivo” representa una de las contradicciones más complejas de la idiosincrasia panameña: la delgada línea entre la astucia individual y el desprecio por la convivencia colectiva. Sociólogos e historiadores suelen rastrear sus raíces en varios factores entre ellas, la herencia de ser zona de tránsito. Esa condición histórica favoreció una mentalidad de oportunidad inmediata, donde la rapidez y la habilidad de resolver al momento primaron sobre el apego a procesos comunitarios de largo plazo.

El fenómeno del ventajismo individual y la astucia desleal se manifiesta en casi toda Latinoamérica bajo distintas expresiones, ligadas al concepto histórico de La “picaresca” , “El listillo” español, en Argentina, Uruguay y Venezuela es la “Viveza criolla” ,Colombia ,malicia indígena , ser avispado: México ser gandalla ,la tranza; se resume en el popular dicho “el que no tranza, no avanza”. Perú y Ecuador la criollada, Chile la pillería criolla.

Los que no lo practican se le estigma de ser “el pavo”, el “bobo”. Socialmente se ha mantenido una narrativa distorsionada donde el ciudadano respetuoso es etiquetado de ingenuo y el transgresor es celebrado como “hábil”. Esta presión invierte los valores en la convivencia cotidiana, la micro corrupción cotidiana, perniciosa y costosa.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR