Juego limpio: Las evidencias son abrumadoras y contundentes
Luego de varias semanas de divulgación por todos los medios tradicionales y modernos posibles, múltiples lecturas y discusiones, además de los informes y conclusiones presentados por los ministros designados por el presidente de la república, las evidencias resultan no solo abrumadoras, sino también, muy contundentes.
El 87,73 % de resultados positivos con cumplimiento absoluto en 361 de los 370 compromisos adquiridos en el Estudio de Impacto Ambiental del año 2011, las evidencias efectivamente abruman. Negar la realidad presentada de la auditoría realizada por la prestigiosa empresa SGS de Suiza, no solo es absurdo, es contra ciencia. Resulta igual que negarse a aceptar los resultados de un examen médico general realizado a cualquier persona atendida en un centro médico.
Pero veámoslo desde otro punto de vista. La historia nos muestra muchos ejemplos de casos de investigación policial, cuando no existía el conocimiento de las huellas digitales como evidencia para la investigación. Muchos de estos quedaron inconclusos y no fueron pocos los inocentes que resultaron culpables y los culpables que escaparon a la justicia, porque nadie tenía acceso a la evaluación de este tipo de evidencia.
Desde 1985 la prueba de ADN o ácido desoxirribonucleico, que es la información genética obtenida de cualquier fluido, cabello, fragmentos de piel, uñas o parte del cuerpo humano, permite a la ciencia utilizarla como prueba legal y forense para identificar o descartar la participación de una persona en algún acto que está bajo investigación.
Bien, los 370 compromisos evaluados, sí, 370 no 37, brindan una extensa gama de componentes y subcomponentes que sometió a esta empresa minera, al igual que a un paciente en un hospital o un investigado al que se le revisan sus huellas digitales o se le hacen pruebas de ADN, que permiten verificar el grado de cumplimiento del proyecto minero con relación a los compromisos adquiridos en el Estudio de Impacto Ambiental categoría III, la más alta exigida por el marco legal de Panamá. Ese cumplimiento no solo es alto, sino que ha sido permanente y sostenido.
Luego de verse abrumados por las contundentes evidencias de la auditoría integral ahora la secta antiminera en Panamá, se concentra en los 9 “incumplimientos” exclusivamente, sin tomar en cuenta que 7 de ellos son parciales y que los 9 son subsanables y de ninguna manera son inhabilitantes. Paradójico que los dos compromisos que están en incumplimiento, tengan que ver con trabajos de reforestación que fueron afectados en tiempo de pandemia por personas que decidieron usar la madera durante aquella crisis mundial.
En cuanto a las preocupaciones por la reforestación y basado en palabras de un ministro de ambiente sobre la deforestación de 2.500.000 hectáreas entre 1970 y 2014, es decir, un tercio de la superficie total del territorio nacional, aunque suene insignificante, 25.000 kilómetros cuadrados, daño ante el cual el relativismo ambiental criollo hace como Juanito Alimaña “ni pa’llá vo’ a mirá”, nunca se ha buscado aplicar medidas para revertir total o parcialmente el daño causado por esa deforestación que por cierto, no ha sido causada por la actividad minera.
Entre los grandes preocupados por los dos compromisos auditados y en “incumplimiento” pude ver un video de un Diputado a quien los 361 que marcaron cumplimiento no le significan nada, como tampoco significará nada mi propuesta ciudadana para que se legisle y se cree una ley que haga obligatorio el reforestar al menos el 15 % de los potreros existentes, propiciando una sinergia entre MIAMBIENTE, MIDA, IDIAP, UP, INA y otros actores en pro de la ciencia para ponerla en acción. Este servidor lleva muchos años haciendo esta propuesta, pero es evidente que la taquilla es primero.
Afortunadamente, los monjes y sacerdotisas de la secta antiminera no son parte del sistema de justicia de nuestro país, porque jamás admitirían las evidencias científicas ni en los procesos de investigación ni en los procesos judiciales.
Es imperativo abrir la mina para que no estemos como simples espectadores viendo como países como la hermana República Dominicana dan un salto económico envidiable, no conseguido por magia ni vudú, sino poniendo a producir todas las actividades que le generan riquezas apropiadamente: turismo, lo agropecuario y por supuesto la minería. Ven que no es satánica la industria minera. Veamos las evidencias.
ACTA NON VERBA.
* Ingeniero en minas.