Remedios de mi abuela y mi mamá

  • James Aparicio

      Mi abuela tenía magia y también mucho carácter. Mi madre lo heredó y con prolífera destreza. Ellas eran  doctoras y enfermeras de cabeceras, las  más extraordinarias que conocí. Siempre había un diagnóstico y un remedio para la gripe, los dolores de cabeza, las heridas leves y  cicatrices. Sabían de primeros auxilios y para qué servían el Cebo Cuba, la manteca de cacao, el azufre, el azúcar de leche, el agua oxigenada, el menticol, el bay rum o los inevitables  ungüentos mentolados. Y con una gran dosis reforzada de amor maternal,  te mejorabas.

      James Aparicio
      [email protected]
      Twitter;@jamesapariciopa
      Instagram:jamesapariciopadre


      Contenido Patrocinado