Con el rayo, a mano y el sol
23 de octubre de 2026
Mi niñez no fue de tecnología. Se jugaba descalzo, damas, ajedrez, damas chinas o Parcheesi. Los cuentos de terror de los abuelos, contados entrada la noche se relacionaban con una bruja, la tulivieja, la llorona o la silampa.
Sin la tecnología que simplifica todo, la ropa se lavaba a mano o se usaba un rayo, esa eficaz tabla de madera que tenían todas nuestras madres. Las prendas se secaban al Sol. Leíamos más, se corría más y la convivencia comunitaria era un estilo de vida sustentado en la solidaridad y la cooperación. Eran buenos tiempos.