El verdadero simulacro fue el viernes
12 de octubre de 2026
En la ciudad capital, los daños no fueron tan graves como los que ya conocemos de la provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas, Coclé y algunas zonas de Chiriquí, Colón y Bocas del Toro.
Los rascacielos, residencia y gran número de estructuras resistieron porque son sismo resistentes y los ingenieros y arquitectos panameños cumplen con rigurosas normas de construcción.
En las zonas de desastre y más cerca del epicentro, la resistencia fue menor. Ningún fallecido y pocos lesionados confirman la rápida actuación de los ciudadanos para evacuar con rapidez, pero también un milagro de Dios.