Legislar con sensatez y sentido común
En la Asamblea Nacional está dando vueltas un proyecto de ley cuya pretensión es que las tarifas de los corredores se reduzcan hasta un máximo de $0.75 y que bajo ciertas circunstancias sean “gratis”.
La iniciativa es impulsada por el diputado y periodista Betserai Richards. Suena bonito y lo más seguro tiene un amplio respaldo popular, pero su viabilidad viene con dificultades.
El establecimiento de precios fijos ha demostrado que es un error y conduce al fracaso porque reduce la rentabilidad de una actividad o negocio y no incentiva la inversión.
Igualmente, desconoce que hay compromisos de la Empresa Nacional de Autopista con los propietarios de los bonos que financiaron la compra de los corredores Norte y Sur a las empresas mexicanas ICA y PYCSA.
Cuando se legisla, no se trata solamente de buena fe. La realidad tiene un peso específico que no se puede dejar a un lado.