Los escoltas con aires de ministros
17 de junio de 2026
Hace unos días llegué a mi casa y en el estacionamiento de visitas había un auto desconocido. Cuando se le preguntó qué hacía allí dijo que era un escolta del Estado y que se estacionaba donde quería, acto seguido subió su ventanilla y se mantuvo allí hasta que le dio la gana. Por eso es que en este país el respeto a las autoridades tiene casi que imponerse, porque la misma gente dentro del sistema se aprovecha de cualquier rango para hacer lo que le da la gana. Lo peor, sabiendo que había cámaras, que sí funcionan, se comportó como todo un patán.