Falta de decoro y las canciones vulgares marcaron los carnavales
La esencia cultural del Carnaval panameño vuelve a ser cuestionada. Músicos, DJ’s y sociólogos analizan el desplazamiento de artistas, la comercialización de la fiesta y el auge de expresiones subidas de tono en tarimas y tonadas
El debate sobre el rumbo del Carnaval panameño vuelve a encenderse.
Para muchos, la fiesta que antes resaltaba la cultura, la música en vivo y la tradición, hoy parece estar marcada por la vulgaridad en tarima, DJ’s promoviendo contenidos explícitos y tonadas entre reinas que han sobrepasado los límites del ingenio para entrar en lo ofensivo.
El músico panameño Óscar Cruz consideró que todo forma parte de un proceso de transformación. “Todo en la vida es evolución”, afirmó, aunque también reconoció que hoy hay menos participación artística real en algunos escenarios.
Cruz señaló que las orquestas nacionales han sido desplazadas en ciertos carnavales, especialmente en la capital, donde según indicó desde hace cuatro años no se contratan agrupaciones de salsa locales.
Por su parte, el artista y compositor Ricardo Weeks conocido como Dj Black, sostuvo que sí han cambiado en varios aspectos y que ahora no existen canciones que representen el verdadero significado del Carnaval. A su juicio, desde hace unos 15 años dejaron de producirse temas carnavalísticos como tal y ahora solo se impone la canción que esté “más pegada” en ese momento.
Desde la mirada académica, el sociólogo Gilberto Toro explicó que el Carnaval siempre ha sido una fiesta de “destape”, pero advirtió que cada generación expresa ese desahogo según los referentes que consume. No obstante, Toro también destacó que en algunas regiones existe un esfuerzo por rescatar tradiciones ancestrales y reforzar la identidad cultural.
DJ Rage dijo que este año organizó la tarima del Carnaval de Las Tablas y los artistas eran tipiqueros. Además, afirmó que la gente ahora tiene más conciencia. “Ya no hay gente tan desbocada. Sobre todo, hay más conciencia con respecto a las enfermedades venéreas, hay gente que evita ciertas cosas”.
José Clemente Lasso, director del Departamento de Sociología de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, vincula el fenómeno con las exigencias del mercado. Lasso explicó que lo tradicional ha sido reemplazado por lo comercial, donde lo sexual se convierte en el eje central porque “es lo que vende”.
La fiesta del rey Momo sigue enfrentando cada año el reto de equilibrar la libertad festiva con el respeto a la cultura y a mantener viva la verdadera tradición.
El Carnaval se ha nutrido de sus músicos nacionales y la falta de sentido de pertenencia puede impactar la esencia de la fiesta. Lo que sí preocupa y perjudica la imagen turística del país es el aumento de peleas durante las celebraciones de 2026.
Los verdaderos carnavales siempre serán recordados en la Central y más porque ahora las canciones de Carnaval mueren porque son simplemente del momento y muchos artistas no han comprendido la esencia cultural de esta celebración.
Elementos como la sexualización, la violencia y el consumo excesivo de alcohol forman parte de prácticas que luego se manifiestan con mayor intensidad durante los cinco días de celebración.
Lo explícito se puede decir que es lo que manda dentro de las estructuras donde la gente rumbea y cuando hablamos explícito tiene que ver más con la música. Hay mujeres que andan en bikini, como si estuvieran en la playa.
Ahora la sociedad está aceptando de manera normal y premiando conductas que antes eran socialmente cuestionadas, por ende se está generando una crisis de valores que se intensifica durante el Carnaval.