Jesús Nazareno de Atalaya, símbolo de fe y esperanza
Cada año, miles de peregrinos llegan hasta el distrito de Atalaya, en la provincia de Veraguas, para venerar a Jesús Nazareno, una de las devociones más arraigadas en Panamá.
La celebración principal se realiza el primer domingo de Cuaresma, cuando promesantes de distintos puntos del país recorren largas distancias para cumplir mandas, agradecer favores o pedir salud y protección.
En el pequeño pueblo, además del ambiente de recogimiento, se vive una dinámica especial: familias que reciben a peregrinos, venta de alimentos tradicionales y artículos religiosos, y una intensa jornada litúrgica marcada por misas, confesiones y momentos de oración.
El pintor Arístides Ureña contó que su vínculo con la tradición comenzó desde niño. “Crecí, desde pequeño, arrullado por la profunda devoción del pueblo veragüense por nuestro Padre Jesús de Nazareno de Atalaya”, expresó.
Desde la mirada pastoral, el sacerdote Miguel Ángel Keller explicó que “el mensaje es siempre un mensaje de fe que nos ayuda a vivir la vida cristiana”, acompañado de la oración, la liturgia y los sacramentos.
El escritor Carlos Fong, aunque no es devoto, reconoce el peso cultural y social de esta tradición: “Muchas personas tienen ese sentido de esperanza religiosa y también son parte de la cultura. Son esos lugares donde ellos van a buscar salud y bienestar que las instituciones no les dan. Para el devoto es una forma de supervivencia”.
Así, entre sacrificio, promesas y esperanza, Jesús Nazareno de Atalaya continúa siendo un símbolo de fe viva para miles de panameños, quienes encuentran en esta tradición consuelo, identidad y fortaleza espiritual.
No pasaba un año sin caminar mi manda de agradecimiento desde la Catedral Santiago Apóstol de Santiago hasta la iglesia de Atalaya en el camino por La Florecita. El Nazareno ha protegido con su presencia los corazones de las familias panameñas con la fe y la esperanza.
ml | La Basílica Menor Jesús Nazareno de Atalaya anunció que el lema de la Romería 2026 es: “Cambia de actitud y vivirás”, una invitación a la conversión personal y a la renovación espiritual de los fieles que cada año participan de esta significativa manifestación de fe.
Además, los horarios de la Romería siguen desde hoy 19 de febrero hasta el domingo 22 de febrero, con santa misa y los últimos días de novena de 7:00 a.m. a 11:00 p.m.
Sí, una vez participé, fui a acompañar a una vecina y es muy impresionante la fe de los feligreses. Se veía como personas de altas montañas, de lugares de difícil acceso van a rendir su amor católico al Nazareno. Donde cada año se destaca la fuerza aquellos que peregrinan.
En este tiempo Dios sigue caminando con nosotros, siendo el que te conoce, te ama como eres, pero que te quiere levantar para que seas cada día mejor. El peregrinar debe ser también un tiempo para escuchar a Dios y vivir un verdadero encuentro con Jesucristo.