Revela los retos de interpretar al villano de Montecristo
Ante el próximo estreno de la miniserie “El Conde de Montecristo”, este 4 de agosto por Universal+, el actor danés Mikkel Boe Følsgaard compartió los detalles detrás de su interpretación como el ambicioso fiscal Gérard de Villefort. Para el intérprete, el mayor atractivo del proyecto fue dar profundidad humana a su rol en esta clásica historia de venganza:
“Acepté porque me interesaba construir un personaje tridimensional y no simplemente interpretar a un villano. Al comienzo lo vemos como un hombre joven, trabajador y ambicioso que hace todo lo posible, lo más terrible, para que su carrera avance”, explicó Følsgaard.
El actor detalló que su preparación se basó principalmente en la relectura de la icónica novela de Alejandro Dumas y en el trabajo con un coach de dialecto, enfrentándose además al reto de participar en una superproducción internacional filmada en múltiples países.
“Fue un gran cambio en cuanto a otros proyectos porque filmamos en diferentes países y yo estaba acostumbrado a producciones más íntimas. Además, nunca había interpretado a un villano”, confesó sobre las exigencias del rodaje.
Dirigida por el galardonado cineasta Bille August y coprotagonizada por Sam Claflin, la producción de 8 episodios reinterpreta la célebre obra literaria. Sobre la dinámica de trabajo en el set, Følsgaard destacó la calma del director y admitió sus nervios iniciales al compartir pantalla con Claflin:
“[Sam] es un gran actor y una gran estrella, pero me terminé sintiendo muy cómodo porque es muy generoso”, concluyó el intérprete sobre su experiencia en la serie.
ml | Esta nueva adaptación de “El Conde de Montecristo”, la novela de Alejandro Dumas, cuenta con las actuaciones de Sam Claflin, Jeremy Irons, Mikkel Boe Følsgaard, Ana Girardot y Blake Ritson. Se trata de una miniserie de 8 episodios del realizador danés Bille August. La trama se centra en el joven marinero francés Edmond Dantès, quien es encarcelado sin juicio en el Castillo de If, una imponente fortaleza insular frente a la costa de Marsella. Durante sus años de prisión, un compañero de celda, un erudito abad, lo instruye en diversas materias. Poco antes de su fallecimiento, el abad revela dónde se esconde un inmenso tesoro en una isla desierta. Edmond escapa y, al encontrar el tesoro, adopta la identidad del Conde de Montecristo. Así, decide utilizar su fortuna para vengarse de quienes lo traicionaron.