Samy y Sandra Sandoval llenaron la Plaza Figali con el cierre de “Noche de Despecho Tour”
En una noche que quedará grabada en los anales de la música típica popular, Samy y Sandra Sandoval pusieron el broche de oro a su gira “Noche de Despecho”. El evento tuvo lugar el fin de semana en la Plaza Figali, que operó a su máxima capacidad, convirtiéndose en el epicentro de una celebración masiva de identidad y ritmo.
El espectáculo ofreció una descarga ininterrumpida de sentimientos, donde miles de fanáticos corearon himnos del catálogo “cortavenas” de los hermanos monagrilleros. Clásicos como “La intrusa” y “Mi cama te llora” resonaron con fuerza, reafirmando que estas veladas se han convertido en un espacio para sanar rupturas amorosas a través del acordeón.
Este cierre monumental representa la culminación de un recorrido nacional que inició en junio de 2025. La gira recorrió puntos estratégicos como Chiriquí, Colón, Chitré y Aguadulce, rompiendo récords de asistencia en cada parada y demostrando el cariño inconfundible hacia “Los Patrones de la Cumbia” en todo el territorio panameño.
Samy Sandoval expresó su satisfacción por la euforia del público, destacando con sorpresa la gran afluencia de jóvenes. “Estamos muy contentos; la gente estaba eufórica cantando canciones que marcaron momentos de sus vidas”, contó. Para el músico, es notable cómo las nuevas generaciones han adoptado como propias canciones que marcaron momentos importantes de la vida de sus padres, asegurando así el relevo generacional de su audiencia.
Por otro lado, la magnitud del lleno en Amador derriba antiguos mitos sobre el alcance de la música típica en comparación con espectáculos internacionales. “Se demostró que sí se llena como cualquier evento internacional”, afirmó el acordeonista, quien enfatizó que este triunfo pertenece al pueblo panameño por su respaldo constante a lo autóctono.
Finalmente, la agrupación aprovechó el escenario para anunciar su próxima etapa: el “Rebeldía Tour”. Esta nueva gira promete un cambio de enfoque hacia temas de empoderamiento como “A mí se me respeta” y “Lo que no da, se deja”, asegurando que el legado de los Sandoval continúe evolucionando junto a su fiel fanaticada.