Evenepoel doma la montaña y se postula para ganar algún día el Tour
Segundo en el recién terminado Tour de Francia por detrás del intratable Tadej Pogacar, el belga Remco Evenepoel dio respuesta a muchas preguntas sobre su rendimiento en montaña, talón de Aquiles del "Pequeño Caníbal".
El campeón olímpico de 2026 se ha convertido en el mejor especialista en contrarrelojes del mundo, desde su irrupción como profesional en 2019. También ha brillado en carreras de una semana y en las exigentes clásicas.
Pero pese a ganar en 2022 la Vuelta a España, y terminar tercero en el Tour en 2024, varios expertos sentían que a Evenepoel le faltaba la resistencia en escalada para ser considerado un serio rival a los favoritos del Tour.
Luego de ganar dos etapas y de terminar segundo en la clasificación general, solo superado por el cinco veces ganador Pogacar, Evenepoel dijo haber demostrado que pertenece a la élite de escaladores.
"Hemos aprendido mucho sobre mi físico, sobre mi mentalidad, mi peso y los vatios por kilo", dijo el tres veces campeón del mundo en contrarreloj. "Hemos aprendido mucho en este Tour de Francia sin tener que ir realmente más allá del límite; creo que de cara al futuro tenemos muchas respuestas".
Una de las preguntas era si podía o no mantener la forma en la tercera semana de las exigentes grandes vueltas.
¿La respuesta? Incluso mejoró.
"Me demostré a mí mismo y también al equipo que estaba en un muy buen nivel y en un nivel alto para tres semanas", declaró tras la última etapa del domingo.
"Ahora me siento realmente fresco, sin fatiga real en el cuerpo. Es algo bueno y lo tendremos en cuenta en el futuro".
- "Merezco soñar" -
Durante la primera mitad de la carrera, Evenepoel perdió terreno en las largas y exigentes subidas respecto a otros aspirantes al podio, como Jonas Vingegaard, Paul Seixas, Isaac del Toro e incluso su compañero de equipo Florian Lipowitz.
Pero en la mayoría de ocasiones era capaz de atraparlos en los inmediatos descensos, ganando incluso tiempo en ocasiones en lugar de perderlo.
Y en la semana final, tras el abandono de Vingegaard y Lipowitz, era él quien distanciaba a la competencia en las subidas.
El belga logró terminar con más de tres minutos de ventaja sobre Del Toro y cinco minutos y medio por delante de Seixas en la clasificación general.
Evenepoel ganó una etapa con final en montaña por primera vez en el Tour, y quedó segundo en otras dos etapas similares.
En las dos etapas consecutivas con final en el mítico Alpe d'Huez, se mostró más fuerte que todos sus rivales para el podio excepto Pogacar.
"Para mí, y también para el equipo, creo que hemos alcanzado los objetivos que nos habíamos marcado con una victoria de etapa y un podio como en 2024, pero esta vez con dos victorias de etapa y dos segundos puestos en dos etapas muy difíciles", declaró el belga.
"Eso demuestra que he superado un umbral en mi nivel en montaña y en mis actuaciones en las etapas más difíciles", añadió.
Este año declaró que su principal objetivo seguía siendo ganar el Tour de Francia algún día, algo que parece complicado teniendo en cuenta el dominio de Pogacar. El esloveno es solo un año mayor que Evenepoel y sigue pareciendo imbatible en el Tour.
Incluso si Pogacar decide retirarse, la próxima generación de ciclistas está dando ya rendimiento de élite. Tanto Del Toro, de 22 años, como Seixas, de 19, parecen tener un mayor margen de mejora que Evenepoel.
El francés, en especial, disputaba su primera carrera de tres semanas y se quedó sin gas en las últimas etapas, pero llegará más experimentado al próximo Tour.
Una circunstancia que no altera la convicción de Evenepoel de cumplir un día su sueño.
"Tras este resultado, me he demostrado a mí mismo, al equipo y al mundo exterior que merezco soñar" con una victoria en el Tour de Francia", avisó.