Ministro ucraniano acusa al COI de "cinismo" tras suavizar sanciones a Rusia
El momento elegido por el Comité Olímpico Internacional (COI) para suavizar el martes sus restricciones sobre Rusia fue "especialmente cínico" al darse en "un día de luto en Kiev" por la guerra, dijo a la AFP el ministro ucraniano de Deportes, Matviy Bidnyi.
El COI abrió la puerta al regreso de los deportistas rusos, incluidos los deportes de equipo, para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, aunque todavía sin su himno ni su bandera, en un nuevo paso más de la suavización de las medidas tomadas en su día contra ese país por la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
La decisión del COI de esta semana llegó apenas un día después de que ataques con drones y misiles mataran a 26 personas en Kiev y en Vyshneve, cerca de la capital.
"Al suavizar estas restricciones, el COI está, en la práctica, favoreciendo a un agresor sangriento", dijo Bidnyi a la AFP el jueves.
"Lo que hace que esta decisión sea particularmente cínica es su momento. Se adoptó en un día de luto en Kiev, justo después de un masivo y devastador ataque con misiles que se cobró muchas vidas inocentes", subrayó.
Para Bidnyi, la nueva postura del COI es "una absoluta falta de respeto por el deporte".
"Recompensar a Rusia con concesiones mientras nuestra capital llora a las víctimas de este brutal ataque es el colmo de la hipocresía", se indignó.
- Elogios a Coe -
El COI explicó el martes que Rusia había asegurado que no realizará ninguna actividad deportiva en los territorios anexionados por Moscú y cuyas organizaciones y entidades fueron incluidas en las estructuras del deporte ruso.
Pero Bidnyi cree que los rusos están engañando al COI y lamentó que esta organización con sede en Lausana (Suiza) prefiera creer a Moscú antes que a los dirigentes ucranianos.
"Ucrania suministra regularmente al COI pruebas de que Rusia continúa con operaciones activas en nuestros territorios ocupados", afirma el ministro, señalando por ejemplo la inclusión de equipos locales en los campeonatos de Rusia.
"El intento de la nueva dirección del COI de mirar hacia otro lado y presentar esta manipulación como cumplimiento en vísperas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 es una muestra del máximo cinismo", añadió.
La postura del COI contrasta una vez más con la firmeza del organismo que dirige el principal de los deportes olímpicos, el atletismo: la Federación Internacional (World Athletics) anunció la pasada semana que el veto total a rusos y bielorrusos, impuesto desde el inicio de la invasión en 2022, sigue en vigor.
Rusia anunció el jueves que recurre ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) el veto de World Athletics.
"La firmeza de World Athletics y de (su presidente) Sebastian Coe personalmente es un modelo de liderazgo real, de integridad y de claridad moral", afirmó.
En opinión de Bidnyi, Coe "ha decidido permanecer del lado de la justicia y de la verdad".
- "Mensaje terrorífico" -
El ministro dijo que estaría encantado de recibir a la presidenta del COI, Kirsty Coventry, y a otros dirigentes de su organismo si quieren visitar su país.
"Verán los andenes de trenes donde nuestros soldados dicen adiós a sus hijos y familiares antes de partir hacia el frente", dijo.
"Visitaremos las escuelas deportivas en ruinas y nos reuniremos con deportistas jóvenes que tienen que entrenar entre las sirenas antimisiles", continuó.
A pesar del enfado y la indignación, Bidnyi descartó un boicot de los eventos deportivos si Rusia regresa a ellos.
"Seguiremos en el campo de juego, asegurándonos de que la voz de Ucrania es escuchada", aseguró.
En el horizonte se ven ya los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar y Bidnyi recuerda que unos 20.000 niños ucranianos permanecen "secuestrados por Rusia".
"Permitir a Rusia competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud envía un mensaje terrorífico al mundo. Se está diciendo a la nueva generación que pueden secuestrar niños, destruir escuelas y matar deportistas jóvenes, que a pesar de eso el COI seguirá legitimando tu presencia", se quejó.
"Eso no es deporte. Es la normalización de los crímenes de guerra contra los niños", sentenció.