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Roland Garros, una edición fuera de lo común e imposible de predecir

08 de junio de 2026

Con un prólogo marcado por el órdago financiero de algunos tenistas y con el ansiado primer Grand Slam de Alexander Zverev como capítulo final, la edición 2026 de Roland Garros pasará a la historia por haber sido una caja de sorpresas.

El miércoles 20 de mayo, durante la semana previa al inicio del torneo, marcada por la disputa de las previas, la calma que suele marcar esa "Opening Week" se vio alterada por un anuncio realizado por algunas de las estrellas del tenis mundial.

Sin precisar la identidad de los jugadores detrás de la iniciativa, se anunció que los tenistas iban a limitar a quince minutos sus comparecencias ante la prensa durante el tradicional 'media day' previo al torneo.

Esos quince minutos hacen referencia a la dotación económica de los torneos del Grand Slam, que equivale según los jugadores a aproximadamente el 15% de los ingresos de las cuatro pruebas emblemáticas del tenis mundial y que los tenistas desean elevar al 22% como en los Masters y WTA 1000.

"No es nada contra vosotros, simplemente intentamos luchar por un porcentaje más equitativo" de los ingresos, declaró la número 1 del ranking femenino Aryna Sabalenka.

- Calambres e insolación -

Algunos de los tenistas que formaban parte de ese movimiento, como la rusa Mirra Andreeva o el noruego Casper Ruud, superaron con creces ese límite de tiempo que ellos mismos se habían fijado.

La tensión bajó antes del inicio del torneo, tras una reunión entre los dirigentes de la Federación Francesa de Tenis (FFT) y representantes de los jugadores que ambas partes consideraron constructiva.

Tras esta polémica, el ambiente volvió a caldearse, pero en esta ocasión en los termómetros: las temperaturas de la primera semana superaron los 30ºC, una ola de calor precoz que causó estragos.

Ruud, doble finalista en París, estuvo a punto de caer eliminado en primera ronda tras sufrir una insolación. El checo Jakub Mensik se cayó al suelo dos días más tarde por calambres, luego de una victoria en cinco sets durante la segunda ronda.

"Es un sinsentido jugar con este calor", protestó entonces el futuro semifinalista del torneo.

Pero si Ruud y Mensik lograron avanzar 'in extremis', no fue ese el caso del número 1 y principal favorito, Jannik Sinner.

En un encuentro programado a mediodía del 28 de mayo, en la hora en la que el sol parisino golpea más fuerte, el italiano se vino abajo cuando estaba a un solo juego de la victoria y cayó eliminado en segunda ronda contra el argentino Juan Manuel Cerúndolo.

"Nadie es un robot, no tenía energía hoy. Es una cosa que puede pasar", declaró Sinner tras el partido en el que se acabó su racha de 30 victorias consecutivas.

- Nuevos rostros -

¿Vía libre para el serbio Novak Djokovic? El serbio de 39 años, que busca un 25º título récord en Grand Slam cayó el día después en tercera ronda, víctima del joven brasileño Joao Fonseca.

La vigente campeona del torneo femenino, la estadounidense Coco Gauff, cayó eliminada el 30 de mayo, mientras que en el cuadro masculino el doble vigente campeón Carlos Alcaraz había anunciado su baja semanas antes del torneo, debido a una lesión en su muñeca derecha.

En la segunda semana cayeron las temperaturas y el cielo se oscureció. Si Sinner cayó por el calor, el potente viento se llevó consigo a Sabalenka en cuartos de final, dejando vía libre hacia la consagración de la joven Mirra Andreeva.

La rusa levantó cuatro días más tarde su primer Grand Slam rompiendo el sueño de la polaca Maja Chwalinksa, primera jugadora en alcanzar la final de Roland Garros procedente de las previas.

El domingo, al término de una final marcada por los fantasmas de sus finales pasadas, Zverev levantó por fin su primer Grand Slam a los 29 años. Luego de tres finales perdidas, el N.3 del mundo logró domar el caos y hacer valer la lógica como epílogo a una edición impredecible.

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