Zverev, ¿está en duda la legitimidad del nuevo número 1?
Derrotado de entrada en París en su primer partido como número 1 del circuito, el alemán Alexander Zverev se molestó al tener que justificar que no es un número uno del mundo "por defecto", pese a haber conquistado dos títulos del Grand Slam esta temporada.
"Tengo la sensación de ser el único número uno mundial en la historia del tenis que tiene que explicar por qué es normal que sea el número uno del mundo. Creo que merezco estar donde estoy, incluso si hoy he perdido", suspiró el coloso de Hamburgo.
Durante mucho tiempo, Zverev cargó con la fama de ser el mejor jugador de la historia que nunca había ganado un torneo del Grand Slam, con tres finales perdidas: en el US Open en 2020, Roland Garros en 2024 y en el Abierto de Australia en 2025.
Pero en 2026 el alemán rompió el techo de cristal con títulos en Roland Garros y en el US Open, y una final perdida en Wimbledon ante el italiano Jannik Sinner.
Apenas fue entronizado el lunes, las críticas arreciaron sobre la falta de legitimidad de Zverev, que ganó sus dos títulos sin enfrentarse a los dos ogros del circuito, Sinner y Carlos Alcaraz, quienes se perdieron por lesión gran parte de 2026.
"No creo que nadie haya tenido que justificarse tanto", lamentó el alemán.
Con solo un 25% de victorias ante jugadores del top 10 (3 triunfos, 9 derrotas) en 2026, Zverev sufre la comparación con Alcaraz y Sinner el año pasado, por ejemplo (17-4 para el español, 19-4 para el italiano).
Para Lorenzo Musetti, que le ganó el miércoles en el Masters 1000 de París, merece plenamente su puesto de patrón del circuito al ser "el jugador más constante de todos".
- Imagen que juega en su contra -
De la misma opinión es Boris Becker, último alemán antes de Sascha en haberse coronado en un Grand Slam -en 1996 en el Abierto de Australia—, que considera injusto minimizar el rendimiento de Zverev esta temporada.
"Para ganar un torneo de Grand Slam, hay que vencer en siete partidos al mejor de cinco sets en 14 días. Es extremadamente difícil, casi sin importar contra quién se juegue", declaró Becker en el semanario Der Spiegel.
La imagen de Zverev a veces se resiente también por su actitud aparentemente despreocupada y por un juego menos vistoso que el de Carlos Alcaraz o por los restos monstruosos y robóticos de Jannik Sinner.
"Cuando lo veo jugar, veo a alguien que juega de forma demasiado pasiva, demasiado defensiva en los momentos decisivos", analizaba en 2024 el suizo Roger Federer, ganador de 20 títulos de Grand Slam.
- 26 títulos -
Menos popular dentro y fuera de las pistas que los dos reyes del circuito, Zverev debería "abrirse un poco más", le aconseja Becker.
"Lo he tratado en privado, tiene encanto, es gracioso, es correcto. Pero quizá él no considere que eso sea suficientemente importante", asegura.
Sin embargo, su palmarés haría sonrojar a más de uno: el alemán lo ha ganado todo, o casi, con 26 títulos, entre ellos el oro olímpico en Tokio, dos Grand Slams y dos Masters de final de temporada, entre otros.
Su trayectoria atípica también habla por él, especialmente el hecho de ser un campeón de ese calibre siendo diabético, subraya ante la AFP Cédric Pioline, director del Masters 1000 de París.
"Cada vez, tiene esa fuerza para levantarse cuando encaja un golpe, levantarse y seguir trabajando; es realmente notable esa abnegación que lleva dentro", defiende el antiguo tenista francés.
"Dentro de 5 o 10 años, nadie dirá que ganó sin enfrentarse a Alcaraz o Sinner. Se presentó la oportunidad y la aprovechó", continúa Pioline.